CIUDAD DE MÉXICO.- Las recientes irregularidades registradas en el examen de admisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) pusieron al descubierto severas deficiencias en la planeación y seguridad del sistema de evaluación en línea, según el análisis del matemático e investigador de la Universidad Libre de Berlín, Raúl Rojas.
En entrevista exclusiva para el programa de Sergio Sarmiento y Lupita Juárez de El Heraldo Radio, que se transmite mediante la señal de El Heraldo Media Group, explicó que lejos de responder a sistemas sofisticados, la vulneración del proceso se facilitó por la duración extendida de la aplicación y la falta de controles preventivos en el software contratado.
De acuerdo con el especialista, uno de los factores determinantes para que se facilitaran las anomalías fue que la prueba no se realizó de manera simultánea en un solo día, sino que se extendió a lo largo de casi 17 días. Esta ventana de tiempo permitió que las primeras versiones del examen comenzaran a circular rápidamente entre los aspirantes a través de plataformas digitales.
Las filtraciones avanzaron desde simples fotografías tomadas a las pantallas hasta esquemas organizados para lucrar con las respuestas de la prueba.
“Algunos lo hicieron a escala industrial, empezaron a coleccionar las respuestas hasta que tenían todo el examen y lo comenzaron a vender también por las redes sociales.”, dijo Raúl Rojas.
Rojas aclaró que, aunque algunos estudiantes utilizaron herramientas avanzadas de inteligencia artificial para resolver los reactivos, la gran mayoría recurrió a mecanismos convencionales de comunicación digital, como la recepción de respuestas previamente filtradas o el apoyo remoto durante la prueba.
Frente a los señalamientos de que los sistemas automatizados de detección no funcionaron, el investigador precisó que el software empleado por la institución carecía de tecnología de inteligencia artificial real, calificándolo como un sistema “incipiente” y “burdo”.
La vigilancia del proceso recayó en una supervisión humana remota que resultó completamente insuficiente debido a la desproporción entre vigilantes y sustentantes.
“Había una persona por cada 150 estudiantes. No falló la inteligencia artificial, falló la inteligencia natural de organizar todo el proceso de manera adecuada.”, dijo Raúl Rojas.
Para el especialista, el problema de fondo fue la falta de rigor técnico al migrar de la modalidad presencial a la evaluación en línea sin realizar pruebas de estrés previas.
Rojas señaló que la institución omitió auditar intensivamente el software mediante pruebas con sus propios ingenieros para detectar vulnerabilidades antes de la aplicación oficial. Ante este panorama, el investigador enfatizó la necesidad de reevaluar el formato a futuro.
“Habría que haber hecho el examen de manera presencial para evitar este tipo de problemas.”, dijo Raúl Rojas.
AM.MX/fm



