Alejandra Munguía Cambrán
- Cuando el río suena es que agua lleva.
- Una vez es mala suerte, pero una segunda, ya es otra cosa.
- LA CADERA INQUIETA DE SANDRA CUEVAS. Puedo entender, bueno realmente no puedo, que una y otra vez te relacionen sentimentalmente con personajes del crimen organizado y salgas sin macha alguna, algo así como un día me llegó a decir la madre de don Mata, tienes que ser una garza que aunque andes en el lodo, tus plumas blancas no se manchen ¡ay no mastiques con la boca abierta!, quien anda con lobos a aullar se enseña o dime con quién andas y te diré quién eres. A Sandra Cuevas tiro por viaje se le ve acompañada por distintos personajes de dudosa calidad moral, ella dice que porque es muy amorosa, yo afirmaría que es de cadera inquieta y que no puede andar moviéndose en ese ambiente sin tener algo que ver, pero claro, para la Fiscalía General de la República, es algo normal, seguro no han oído hablar de las mujeres del narco. Y la verdad es que me interesa un sorbete lo que haga con su tesorito para obtener esas joyas que luce y que valen hasta 18 millones de pesos, según salió hace poco en redes al descubrirla portando un reloj con un chorro de brillantes, el cual no cualquiera puede pagar, pero si un narcotraficante. Debo precisar algo, hasta la fecha, no existe una sentencia que acredite responsabilidad penal de Sandra Cuevas por vínculos con el crimen organizado, pero cuando el río suena es que agua lleva. Ha habido varios reportes periodísticos y especulación pública donde se advierte sobre su entorno sentimental o político presuntamente relacionadas con actividades ilícitas. Habémos personas que tenemos una suerte del caramba para escoger parejas sentimentales, pero Sandra Cuevas me la gana, porque ya van dos o más veces que se involucra con cuates que terminan investigados y señalados de tener nexos con el crimen organizado. Yo tengo talento para fijarme en puros ojos de fish y ella para mantener relaciones amorosas con personajes señalados por tener actividades ilícitas, ¡qué tino! ¿o así se los buscará?, el billete es el billete, y lo peor, los presume en redes, dándose sus arrumacos.
- UNA VEZ PUEDE SER MALA SUERTE, ¿pero dos?, ya no es casualidad sino sospechosísimo, porque no puede ser que duermas con alguien y convivas sin darte cuenta realmente a que se dedica, además tienes que desenvolverte en ese ambiente para encontrarlos. Si fuera una chavita de 15 años, podría entender el “no sabía”, pero una lagartona como Sandra Cuevas que presume públicamente de conocer a medio mundo, cuando la cadera comienza a inquietársele ¿desconoce con quien se involucra?, a otro con ese cuento. Lo extraordinario es el valemadrísimo de las autoridades, pues alrededor de Sandra Cuevas (y muchos otros) hay fotografías, versiones, amistades incómodas, relaciones personales cuestionables sin que ocurra absolutamente nada, como una investigación, por ejemplo. Toda figura pública tiene la obligación de responder cuando las coincidencias dejan de serlo; además en política no las hay, pero sí intereses. En estos tiempos en que se relaciona a los políticos con los cárteles, ella solamente responde que es muy amorosa. Según Sandra Cuevas no habría sido pareja de presuntos delincuentes, pero lo fue y ¿no existe sospecha alguna a su alrededor?, a otro perro con ese hueso.
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