Alejandra Munguía Cambrán
⦁ La profesión más peligrosa del mundo existe, pero no es ser presidente.
⦁ NO HAY NI SIQUIERA COMPARACIÓN. El peje naranja me recuerda tanto al diosito de a peso mexicano, claro con sus respectivas diferencias, aunque son igual de narcisistas y manipuladores, pero a diferencia de los morenistas, éste no está llevando a los Estados Unidos a la desgracia, por lo menos no tanto como la 4T a México. Por segunda ocasión, Donald Trump sufre un “atentado”, por lo menos eso era lo que pareció lo ocurrido en la Cena de Corresponsables de la Casa Blanca, después de que un hombre armado intentara irrumpir en el hotel donde se celebraba. Pero más allá de eso, lo que me brincaron fueran las declaraciones del mandatario gringo durante la conferencia de prensa que dio momentos después, cuando dijo que no puede imaginar una profesión más peligrosa que ser presidente, ¡neta! y lo dijo frente a periodistas que a diario arriesgan el pellejo y no cuentan con un cuerpo de seguridad para protegerlos y mucho menos autos blindados. En eso es idéntico a López Obrador, tienen una capacidad de convertirse en víctimas ante cualquier incidente; siempre todo gira en torno a ellos, bueno sí he de ser sincera, lo mismo hace Claudia Sheinbaum. Aterricemos lo dicho por el peje naranja en México ¿a cuántos presidentes han asesinado en nuestro país en los últimos, digamos 10 años? A ninguno, en cambio y según Artículo 19, de 2000 a marzo de 2025 se han documentado 171 asesinatos de periodistas en el país en posible relación con su labor. Más del 95% de los crímenes en contra de periodistas en México permanecen sin resolver. Claro que la profesión más peligrosa existe, solo que no es ser presidente rodeado de un montón de guarros. No en balde, México, se posiciona como el país más letal para los aporreadores de la tecla, en donde al menos uno ha sido asesinado cada año durante la última década, todos vinculados al crimen organizado, la corrupción y la falta de protección gubernamental.
⦁ NO PODÍA SER DE OTRA MANERA. Era de esperarse y suponerse que después de la detención del vice almirante Fernando Farías Laguna en Argentina a muchos personajes de la 4T los tanates se les subirían al pescuezo, empezando por los secos de López Obrador, pues la detención del sobrino del intocable ex secretario de Marina lo pone en charola de plata para que la justicia estadounidense lo requiera como testigo protegido para enriquecer los expedientes que arma en contra de muchos morenos, pero sobre todo, de los López Beltrán y cómplices en la red de huachicol. La gran posibilidad de que Fernando Farías Laguna no será enviado a México porque podría colaborar con autoridades de Estados Unidos como testigo protegido en investigaciones vinculadas con Andy López Beltrán, prendió los focos rojos en Palenque. Y neta la detención de todos los personajes de ese clan y de muchos políticos de Morena haría mi día. Durante años, López Obrador y sus lame tanates se dedicaron a pregonar que eran distintos, incorruptibles, inmunes a las viejas prácticas, bueno de hecho lo continúan haciendo ahora en voz de la “científica” Sheinbaum y demás; estoy de acuerdo en eso, son mucho peores no iguales. Claro que los López Beltrán se sienten tan intocables que ya hasta un equipo de futbol compraron. Veremos qué pasa en los próximos días, pero el panorama no es nada alentador para el Clan de los López.
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