lunes, junio 24, 2024

La parálisis cerebral no lo detiene, Matías Alanís se gradúa en la UNAM con mención honorífica

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de marzo  (AlMomentoMX).-  Matías Alanís Álvarez nació con una parálisis cerebral que le impide controlar sus movimientos. Sin embargo, su condición no le impidió graduarse con mención honorífica en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Esto, luego de que la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) inició un programa de inclusión académica para alumnos especiales, que les permite avanzar en sus estudios y titularse.

Alanís Álvarez, quien padece encefalopatía atetoide (parálisis cerebral), que le impide controlar sus movimientos, además de una elevada miopía que lo orilló a la debilidad visual, presentó su examen de admisión e ingresó a la UNAM.

Desde su hogar en Guadalajara, Jalisco, y a través de su computadora, el joven completó en tiempo récord todas las materias de la licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública y, además, se gradúo con mención honorífica.

A través de un comunicado, la máxima casa de estudios del país informó que en la Facultad de Ciencias Políticas se compraron dos softwares para apoyar a Matías, los cuales se instalaron en la computadora y en su silla de ruedas.

El primero llamado Jaws, que convierte la imagen a texto, y el, segundo, Open book, que lee el texto y con una voz elegida permite que él escuche el contenido.

Con ayuda de su mamá, Patricia Alanís Álvarez, Matías escribió la tesis “Los mecanismos de preservación del sistema político mexicano”.

Al término, madre e hijo llegaron a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, donde el joven politólogo presentó la defensa oral de su examen profesional y le fue otorgada la mención honorífica.

Su trabajo de titulación plantea “que en el marco jurídico mexicano se deben incluir más normas que garanticen la libertad de expresión absoluta”.

Sobre la elección de su carrera, Matías explicó que se inclinó por esta opción porque desde pequeño le llamaron la atención los asuntos de la vida pública.

Aseguró que las cosas no fueron sencillas, pues su madre tenía que leerle todos los textos; sin embargo, el software que traducía las imágenes en palabras se adaptó a la perfección para que estudiara de manera independiente.

El sistema de dictado de voz le permitió hacer los ensayos o resolver los cuestionarios que le mandaban, por lo que su madre sólo lo apoyó en dar forma a sus trabajos para entregarlos.

El joven recordó que las materias que más trabajo le costaron fueron filosofía y matemáticas, “porque implican conceptos abstractos y estoy acostumbrado a los conceptos concretos”.

Su mamá nunca lo dejó. “Yo me quedé en el camino, pues no terminé la carrera, pero él siempre tuvo una gran determinación para terminar la tesis y graduarse”, dijo en entrevista para Boletín UNAM.

“En las familias siempre hay una red de apoyo que estimula a los más jóvenes, y éstos van siguiendo el ejemplo de los más grandes. No importa si fuera Ciencias Políticas o Ingeniería, él iba a estudiar, y de eso no me queda la menor duda”, agregó Patricia.

AM.MX/dsc

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