CIUDAD DE MÉXICO.- Bajo la nueva dirección de Jared Isaacman, la NASA ha dado un giro radical a su estrategia de exploración espacial. En un anuncio que ha sacudido a la industria en Washington, la agencia presentó una hoja de ruta que prioriza la construcción de una base lunar permanente y el lanzamiento de una ambiciosa misión a Marte impulsada por tecnología nuclear para 2028.
El fin de Gateway y la apuesta por la superficie lunar
El cambio más polémico es la suspensión de la estación espacial Gateway. Este proyecto, que buscaba crear una base en órbita lunar con socios internacionales, ha sido archivado para redirigir sus recursos (unos 20,000 millones de dólares en siete años) directamente a la superficie de la Luna.
Según la nueva visión, el hardware diseñado para Gateway se reutilizará para acelerar el asentamiento lunar. Isaacman busca un ritmo frenético: el objetivo es realizar alunizajes robóticos mensuales para transportar carga, trabajando en conjunto con el programa Artemis. Mientras que Artemis II orbitará la Luna este 1 de abril, la meta final es volver a pisar suelo lunar en 2028 y establecer presencia humana constante poco después.
Misión SR-1 Freedom: El salto nuclear a Marte
Para 2028, la NASA planea lanzar la misión Space Reactor-1 Freedom, que marcará el primer uso en el espacio de la propulsión eléctrica nuclear. Esta tecnología promete motores extremadamente eficientes para el espacio profundo, superando los límites de los combustibles tradicionales.
La misión no solo probará el motor nuclear; también desplegará helicópteros en Marte, siguiendo el legado de Ingenuity. Además, los datos obtenidos servirán para desarrollar un reactor de fisión en la superficie lunar para 2030, capaz de suministrar energía a la base durante las largas noches lunares.
Un mensaje claro a la industria privada
Isaacman, con un tono más empresarial y agresivo que sus predecesores, lanzó una advertencia a socios como SpaceX y Blue Origin: “Prepárense para medidas drásticas”. La agencia ya no tolerará los retrasos y sobrecostos que han afectado a proyectos como Orion y el cohete SLS.
La NASA ahora se integrará profundamente en el desarrollo con el sector privado en lugar de ser un simple observador. Con un presupuesto optimizado y una urgencia renovada, la agencia busca que el regreso a la Luna sea solo el primer paso de una era donde alcanzar Marte deje de ser ciencia ficción.
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AM.Mx/kmj
