Los datos fueron obtenidos mediante la misión NISAR, desarrollada en conjunto por la NASA y la Organización de Investigación Espacial de la India, utilizando tecnología de radar de alta precisión para analizar cambios en el terreno entre el 25 de octubre de 2025 y el 17 de enero de 2026.
Se trata de un cuerpo detectado a finales de 2024, con un tamaño estimado de entre 40 y 90 metros de diámetro. Aunque no es de gran escala en términos astronómicos, sí es lo suficientemente grande como para provocar daños en caso de impacto, especialmente a nivel local.