CIUDAD DE MÉXICO.- La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos reportó que la inflación anual de diciembre se ubicó en 2.7%, en línea con las expectativas y sin cambios frente al dato de noviembre. De esta forma, el proceso de desaceleración inflacionaria registró avances limitados en 2025, considerando que el año inició con una inflación de 2.9%. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, también se mantuvo estable en 2.6%. En términos mensuales, el IPC se ubicó en 0.3%, en línea con lo esperado, con el componente de alojamiento acelerándose a 0.4% y realizando la mayor contribución al índice.
Reacción del mercado
El mercado de renta variable reaccionó de forma negativa al dato de inflación, con el S&P 500 y el Nasdaq retrocediendo 0.28% y 0.37%, respectivamente, frente al cierre de ayer. Por su parte, la renta fija se mantuvo estable, con las tasas de los bonos del Tesoro a dos y diez años sin variaciones, ubicándose en 3.54% y 4.18%, respectivamente. Por último, el dólar se apreció, con el índice DXY avanzando 0.24% y situándose en 99.10.
Nuestra lectura
El dato de inflación estuvo en línea con las expectativas del mercado, pero fue interpretado de forma negativa, dado que la inflación se mantiene estancada por encima de los objetivos, lo que limita la capacidad de la Fed para recortar tasas en el corto plazo. De esta forma, el mercado descuenta dos recortes durante 2026, en línea con nuestra expectativa y por encima de lo señalado en los dots de la Fed, que apuntan a un solo recorte.
Esperamos que la economía continúe creciendo por encima de su potencial, impulsada por estímulos fiscales y monetarios, lo que debería mantener presiones sobre los precios. Este contexto sugiere que la Fed no debería recortar las tasas de interés de forma agresiva, o hacerlo como máximo en una ocasión. Sin embargo, consideramos que la Fed enfrentará presiones para recortar más de una vez.
Este escenario nos lleva a mantener un posicionamiento corto en duración, dado que anticipamos que una posible pérdida de independencia del banco central podría generar un mayor empinamiento de la curva. Por otro lado, mantenemos nuestra preferencia por la renta variable sobre la renta fija, ya que un crecimiento económico saludable y tasas de interés más bajas deberían beneficiar a los activos de riesgo.
AM.MX/fm
