La Estrategia Nacional de Turismo 2019-2024 prevé subsidiar grandes cadenas hoteleras en temporadas bajas con el plan de “turismo gratuito”

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CANCÚN, QUINTANA ROO, 13 de marzo (AlmomentoMX).- Sobre las efigies de la corrupción que permanecían intocables en Quintana Roo, el gobierno de la Cuarta Transformación construye la barrera que dividirá al turismo de primera con los de segunda, de tercera y hasta de cuarta, creando un ambiente de desleal competencia en la industria sin chimeneas.

No pudo haber sido más burlón y cínico el acto de traición a la patria en el que incurrió el titular de la Secretaría de Turismo Federal, Miguel Torruco Marques. Utilizó precisamente el Día de la Bandera, el 24 de febrero pasado, para presentar la Estrategia Nacional de Turismo 2019-2024 en la que beneficia a las grandes trasnacionales y descobija a los empresarios nacionales y locales que ofrecen servicios turísticos y restauranteros.

De acuerdo con So, Quintana Roo, bajo la absurda idea de darle un “sentido democrático” al turismo, Miguel Torruco Marques propuso cinco proyectos que serán los supuestos detonadores de la actividad turística nacional pero que en realidad solo benefician a las grandes cadenas hoteleras trasnacionales.

Cada uno de los puntos de la estrategia son de largo plazo y tendientes a beneficiar y subsidiar a los poderosos del turismo. Es decir que trata como “ninis” a los hoteleros “fifís”, mientras el sector turístico domestico mantiene su caída libre pese a ser uno de los principales generadores de divisas más importantes de país.

Por ejemplo, para Torruco Marqués el Tren Maya es el proyecto de alto impacto de mayor relevancia turística. Su paso por los estados de Quintana Roo, Campeche, Chiapas, Tabasco y Yucatán enmarcará el cinturón de integración y de desarrollo regional más importante de la historia y la más grande inversión en los últimos años.

Explica que su ruta se ubica en el más importante corredor turístico del país “Cancún- Tulum”, en el que se articularán a través de estaciones y paradores, importantes destinos. El recorrido del Tren Maya integrará a través de circuitos a más de 190 recursos turísticos; entre ellos: playas, zonas arqueológicas, museos, Pueblos Mágicos y ciudades Patrimonio Mundial de la Humanidad, que se ofertarán a diferentes nichos de mercado para tener mayor derrama económica en beneficio de la población local.

Lo cierto es que el inició de la construcción del Tren Maya será hasta 2020 y tendrá una duración de entre cuatro y seis años, ojalá que el turismo soporte ese tiempo sin promoción en el interior de la república.

Otro de los puntos de Torruco Marques pretende fortalecer los destinos mediante la política de regionalización que se hará extensiva a todo el país, para que la actividad turística sea más equilibrada. Para ello, se establecieron ocho macro regiones: Centro, Centro–Norte y Occidente, Noroeste, Mar de Cortés, Golfo, Norte–Centro, Península de Yucatán, y Pacífico–Sur.

Contra esta división geo-demo-económica pretende dividir el turismo, es decir, crear muros regionales para pobres y muy pobres, que no pueden gastar en los grandes complejos turísticos. Estas personas serán confinadas a visitar lugares que de por sí tienen muy pocos atractivos.

Así lo expone Torruco en un lenguaje grandilocuente. “Estas macro regiones responden a un modelo gravitacional del Consejo Nacional de Población (CONAPO), que contempla la relación de vínculos fundamentales para la inversión, la comunicación y el desarrollo integral turístico; y que a, su vez, pondera el potencial de su población, su economía, su infraestructura, su producción y los índices de desarrollo social existentes en cada una de las regiones.

La regionalización valora y se sustenta en programas con solidez institucional como Pueblos Mágicos, Ciudades Patrimonio Mundial de la Humanidad y los atractivos potenciales presentes en cada una de las 134 plazas con vocación turística del país. Es decir que pretende abaratar los destinos turísticos a los que se les pretendía dar un plus con la denominación de “Pueblos Mágicos”, como por ejemplo Isla Mujeres y Tulum, que son destinos de trascendencia internacional.

E insiste en que para fortalecer este enfoque regional, se desarrollan productos “ancla” por entidad federativa y destino, que mejorarán y revitalizarán la oferta actual y fomentarán la integración de circuitos y rutas turísticas especializadas, en coordinación con los gobiernos estatales, municipales y con la iniciativa privada.

El tercer punto de la Estrategia Torruco es el turismo gratuito, pagando subsidios a las cadenas trasnacionales en temporadas bajas.

Bajo el argumento de fortalecer el mercado interno, a través del desarrollo de este proyecto se reconoce la importancia del mercado interno, que representó 242 millones de turistas nacionales y un consumo de más de 2 billones de pesos en 2018, lo que significa el 80 por ciento de todo el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de 2017.

Con ello, se incrementará el potencial turístico doméstico, para disminuir la estacionalidad en temporadas bajas y medias a través de dos programas: Disfruta México: mediante el cual se establecerán acuerdos con tour-operadores y socios estratégicos nacionales para ofrecer paquetes turísticos de bajo costo.

Y el programa Sonrisas por México, con el que se instrumentará en una primera etapa el proyecto piloto de Turismo Social, para fomentar que los mexicanos de escasos recursos y grupos vulnerables viajen de manera gratuita por el país, como parte de su derecho universal al descanso y a la recreación. El turismo será un derecho de todos, es decir que se pagará con los impuestos de todos para beneficio de las grandes cadenas hoteleras. No hay otra razón por la cual tengan que ser generosos los empresarios hoteleros con el turismo.

El cuarto de los puntos de la estrategia es la Diversificación de Mercados, Impulso a Negocios Efectivos y Desarrollo de Esquemas de Comercialización, es un proyecto que responde a la necesidad de hacer más rentable nuestra oferta, diversificar, segmentar y explorar mercados emergentes, consolidados, potenciales y exploratorios.

Este plan resulta ambiguo y contrario al gran la desaparición del Consejo Nacional de Promoción Turística que, a decir de Torruco Marques resultaba una muy oneroso para los escasos resultados que obtenía que de hecho el pasado jueves 28 de febrero desmanteló las últimas oficinas en diferentes partes del mundo.

Sin embargo, propone para ello poner en marcha dos programas específicos: Operación Toca Puertas: Este programa estará enfocado a diversificar los mercados y a posicionar a México como un destino referente del turismo internacional, especialmente a nichos de alto poder adquisitivo como: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia, Emiratos Árabes Unidos, India, China, Corea, Japón y Rusia.

Y Reencuentro con mis Raíces, a partir del cual se plantea cuidar nuestro mercado natural: Estados Unidos y Canadá, para incrementar tanto el número de viajes, como el gasto turístico de la población México-americana. Desde nombre ya resulta contradictorio pues no dice si será destinado a los estadounidenses nacidos en México o a los mexicanos radicados en aquellos países del Continente Americano.

Hasta pareciera que el plan estará al servicio del presidente estadounidense Donald Trump para sacar a los mexicanos de la Nación Americana.

El último de los puntos de la estrategia es la vinculación multisectorial e interinstitucional, pues señala que el turismo presenta un desarrollo asimétrico para la convivencia, integración y reconciliación social son aspectos que, en los próximos años, deben quedar claros, es decir que no sabe ni para donde va.

En general, la Estrategia Nacional de Turismo 2019-2024 deja más dudas que certidumbre entre los sectores involucrados desde las grandes cadenas hoteleras hasta los prestadores de servicios turísticos, comerciales y restauranteros porque para estos últimos el plan los excluye.

AM.MX/fm

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