Ciudad de México.- La Jefa de Gobierno propuso, en el marco del foro Executive Bureau 2026 de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), la creación de un fondo internacional contra la pobreza. Esta iniciativa busca establecer un nuevo pacto social desde lo local que brinde apoyo a las denominadas ciudades cuidadoras. Ante representantes de 140 gobiernos de 32 países, la mandataria destacó que este mecanismo tiene como objetivo principal impulsar proyectos innovadores orientados a la erradicación de la desigualdad y al fortalecimiento de los sistemas públicos de cuidados en distintas regiones del mundo.
Un mecanismo financiero para programas de renta básica e infraestructura social
La propuesta contempla que este fondo se convierta en una herramienta estratégica para financiar la innovación en servicios públicos a nivel global. Desde el Centro Cultural del México Contemporáneo, se planteó que los recursos no solo se limiten a la asistencia, sino que fomenten planes replicables con criterios de gobernanza transparentes. Este esquema permitiría que diversas metrópolis adopten soluciones probadas para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, asegurando que la inversión social cuente con reglas compartidas de evaluación y una selección de proyectos basada en el impacto real.
Respecto a la operatividad de esta ambiciosa herramienta financiera, la jefa del Ejecutivo fue clara sobre el destino de los activos. “Los recursos podrían destinarse a programas piloto de renta básica, infraestructura, así como a procesos de innovación en servicios públicos y planes replicables en otras ciudades, con criterios transparentes de gobernanza y reglas compartidas de evaluación y selección de proyectos”, indicó. De esta manera, se busca que la CGLU evolucione hacia un modelo de gestión proactiva que atienda las necesidades más urgentes de las comunidades urbanas.
Creación de un índice global de pobreza multidimensional con enfoque de cuidados
Como parte de la estrategia técnica, se propuso la construcción de un instrumento estadístico que visibilice las carencias que las mediciones tradicionales suelen omitir. Este índice global de pobreza integraría parámetros relacionados directamente con el trabajo de cuidados, permitiendo evaluar el avance de regiones y países en la consolidación de sistemas de bienestar. La intención es establecer estándares consensuados desde la CGLU que sirvan como hoja de ruta para las políticas públicas internacionales, colocando la sostenibilidad de la vida en el centro de la agenda económica.
Este nuevo parámetro permitiría cuantificar la aportación de los cuidados al desarrollo global, transformando la manera en que se entiende la productividad. “Esto nos permitiría, por ejemplo, construir una cuenta satélite mundial para medir el trabajo remunerado de cuidados a nivel global, así como desarrollar una metodología desde la CGLU para estimar el impacto económico de la inversión en cuidados”, precisó la mandataria. Con este enfoque, se busca que el trabajo de cuidados deje de ser una carga invisible para convertirse en un pilar de la economía formal.
La consolidación de una red mundial por la paz y el refugio
Otro punto fundamental de la jornada fue la propuesta de consolidar a la CGLU como una Red de Ciudades por la Paz, articulando una diplomacia local estrecha con el derecho internacional. Este planteamiento busca fortalecer la relación con la ONU para que los gobiernos locales actúen como plataformas estratégicas en la resolución de conflictos. En este sentido, se impulsó la creación de un programa internacional de ciudades refugio, diseñado para brindar acogida y protección a familias desplazadas por guerras, reafirmando el papel de los municipios como espacios de esperanza y justicia.
La mandataria cerró su participación haciendo un llamado a la unidad de los gobiernos locales para construir un futuro más equitativo. “Avancemos en convertir a la CGLU en un modelo de lucha contra las desigualdades, en un espacio constructor de sistemas públicos de cuidados y en el mejor ejemplo de multilateralismo por la paz”, remarcó. Durante el foro, líderes de ciudades como La Haya y Athens reconocieron el modelo de las UTOPÍAS como un referente internacional de cómo integrar el espacio público con políticas de inclusión y bienestar social.
AM.MX/CV
