viernes, mayo 24, 2024

ISEGORÍA: La lucha verdadera

Sergio Gómez Montero*

Aquí tenéis mi voz
alzada contra el cielo de los dioses absurdos,
mi voz apedreando las puertas de la muerte
B. de Otero: “En castellano”

En memoria del maestro y camarada Enrique González Rojo Arthur

Siempre da gusto poder regresar a la escritura periodística luego de un rato de reposo, no importa que ello implique meterse a las aguas embravecidas de la cotidianidad política del país, que, en la medida en que se acerca el momento electoral, se vuelven más enfurecidas y borrascosas, buscando aprovechar cada fecha, cada día que se preste, para provocar el ruido y el caos que genere desorden, anarquía y provocación, preparando así, cada vez con mayor aceleración, todo el escenario que se requiere para generar el golpe blando en contra del régimen de la 4T y AMLO que están gobernando constitucionalmente en el país.

Lo más extraño al respecto es preguntar: ¿quiénes realmente son quiénes financian esas actividades golpistas que se concretan en movilizaciones provocadoras, tsunamis mediáticos, renacimiento de zombies como Diego Fernández de Cevallos y campañas de bots de naturaleza múltiple? ¿Quiénes le están metiendo dinero a todo eso? Porque eso cuesta, y mucho. Antes, uno sabía con certeza relativa, que atrás de esas campañas en aquellos países que sufrían tal tipo de desestabilizaciones (países de América Latina que hacían intentos por desprenderse de la tutela maligna del neoliberalismo, como Chile, Ecuador, Brasil o Argentina) se encontraba la mano imperialista de la CIA que ve, en toda América Latina (incluido allí México, desde luego), un eje estratégico que el capitalismo de ninguna manera quiere perder. Por eso, me pregunto, ¿algo se habrá tratado en la más reciente plática bilateral entre los presidentes de México y de Estados Unidos?

Sí, porque mire usted, nada de lo que va a pasar este lunes 8 de marzo va a ser gratuito, pues nada tiene que ver directamente, como escribe Nuria Rodríguez Vargas (Nuestra América, 6. iii, 2021), con aquello que sucedió el 08 marzo de 1908, en Nueva York, cuando cerca 20 mil mujeres trabajadoras, tomaron las calles de la ciudad para manifestarse. O cuando el 08 de marzo de 1917, en San Petersburgo, al ritmo de las ollas vacías, con el estómago y el corazón estrujado, las amas de casa de los sectores populares salieron a protestar contra el hambre. También estuvo presente la tragedia y la muerte, en 1911, en Nueva York, un fatídico incendio consumió una fábrica algodonera, murieron 123 mujeres y 23 hombres, las puertas y ventanas habían sido cerradas por fuera, pues era habitual que trabajaran en esas condiciones. Sí, con nada de eso tienen que ver las marchas que hoy están sucediendo, mucho menos, claro, con lo que Rosa Luxemburgo (una mujer ejemplar) pregonaba: “… luchemos por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”.

Nada, pues, de lo que pase este lunes es lucha verdadera.

En fin, ¿no será hora de preguntar cuál será la mejor manera de parar el cúmulo de provocaciones que quieren parar, contradictoriamente, a AMLO y a la 4T?

*Profesor jubilado de la UPN/Ensenada
gomeboka@yahoo.com.mx

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