viernes, junio 14, 2024

ISEGORÍA: En los cenáculos del PRI

Sergio Gómez Montero*

Bronca cuando a plena luz del día
sacan a pasear su hipocresía
M. Cantillo: “Marcha de la bronca”

La praxis política, al interior del capitalismo, se inscribe siempre al nivel de lo táctico en grupos cerrados que se reúnen a la hora de los alimentos tanto para el diseño como la evaluación de sus acciones. Operan por lo común en el corto plazo porque casi siempre hay que modificar lo que originalmente se acuerda, pues sólo así se tiene certeza de que si no se gana al menos se obtiene un premio sustancioso a la hora de repartir las ganancias a la hora de haber doblado la mano o la espalda ante el ganador de las contiendas. Dígalo hoy, si no, Margarita Zavala, el Bronco, Ríos Pitter o Miguel Ángel Mancera expectantes ante quien va a ganar.
Pero, ¿qué es lo que hoy está en juego en el país; qué es lo que se disputa tan arduamente? ¿Qué es lo que se platica casi en sigilo en los desayunaderos de San Cosme, el Monumento de la Revolución, la Alameda, Insurgentes o a la mejor en Santa Fe? Bueno, si al señor no le gusta desayunar, puede ser comer o cenar. El problema hoy, es que la decisión aún no se toma, porque, aparentemente, no se quiere tomar la decisión que el Señor quiere que se tome; es decir, de la misma manera que siempre ha habido resistencia por parte de los priistas para acatar impertérritos las órdenes de la Presidencia desde que a ese lugar sagrado llegó Enrique Peña Nieto, hoy, en este momento clave, tampoco se quiere aceptar la orden de impulsar sin cuestionar al candidato del PRI que se impulsa desde Los Pinos. Los grupúsculos que se afilian en esa toma de decisión (desde Margarita Zavala, algunos del grupo Monterrey o aún los de Atlacomulco) se muestran hasta ahora resistentes con la decisión que aparentemente viene de Los Pinos.
El ambiente político, pues, está que arde: los grupos oficialistas que están involucrados en esa toma de decisión sienten que sus intereses no están siendo respetados y que si bien todos están de acuerdo en darle continuidad al fin último de darle continuidad al capitalismo, hay diferencias en el cómo y sobre todo en el quién, porque una mala decisión en tal sentido puede poner en riesgo en el 2018 el triunfador de la contienda, y por ende, relativamente, la continuidad del sistema.
Es decir, quizá en menos de quince días habría que decir, y, hasta ahorita, todo pareciera concentrarse en dos opciones que se presentan como las sobrevivientes. Una, la que Manlio maneja desde tiempo atrás y que es con la tiene amenazado a EPN: su fantasma aliancista el que, con el Frente Ciudadano por México (PAN, PRD y AC, o mejor dicho Anaya, Mancera y Dante Delgado) le están abriendo el camino a dos precandidatos: Manuel Moreno Valle o Miguel Ángel Osorio Chong, lo que da opción a implicaciones múltiples. La más obvia, la que Manlio desde el Senado maneje a la República (un Primer Ministro inventado de una u otra manera). La otra, brutalmente enfrentada con la primera, es Meade, que, extrañamente, se va a ver de manera continua enfrentado con Manlio desde el Senado y quien sería, desde allí, el verdadero operador de todas las fuerzas políticas, incluyendo a algunos de Morena.
El final de esa contienda está por darse. Apuéstele a Manlio, es el único que no va a perder; ni aún ganando López Obrador. Cincho.
*Profesor jubilado
gomeboka@yahoo.com.mx

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