jueves, abril 18, 2024

ISEGORÍA: ¿En dónde está la verdad?

Sergio Gómez Montero*
Cadáveres anónimos.
Ningún olvido los reúne,
Ningún recuerdo los separa
M/ Darwish: “Cadáveres anónimos”
¿
El problema es simple y sencillo: ¿por qué, a diferencia de otros sexenios, en éste los comentócratas, en coro, se unen con quienes no tienen voz pero sí gran capacidad de acción, para entonar un canto único: no dejar que gobierne la 4T, y furibundos ambos, los segundos crean problemas ficticios mientras los primeros cacarean como gallinas cluecas cada que surge falsas inconformidades por supuestos conflictos creados de manera ficticia por los encapuchados enviados y pagados por los enemigos del régimen, para ver si así lo pueden minar para intentar derrocarlo?
Sucio juego el de los saboteadores y sus corifeos periodísticos y mediáticos. Hay que estar atentos con ellos.
Pero no se crea que esas tácticas sólo suceden en el país. Hoy, por ejemplo, con el coronavirus en China, el gobierno de ese país se queja de la guerra mediática emprendida en su contra por el gobierno de Estados Unidos, lo que pone en el tapete de la discusión el tema de las guerras biológicas: ¿cuál es el origen verdadero del coronavirus?, ¿fue sembrado por quién, cómo fue que realmente surgió? ¿Cómo es que hoy, quien lo descubre se encuentra infectado por él? Finalmente, ¿dónde está la verdad del asunto?
Tácticas confusas las que se utilizan así para dificultar la tarea de gobernar por parte de aquellos que, necios, están empeñados en preservar los intereses de un sistema económico, el capitalista, que desde el siglo XVII domina a nivel mundial, y hoy, a inicios del XXI, sigue necio en negarles a todas las naciones hoy existentes la posibilidad de caminar al margen de ese sistema, como hoy lo muestra no sólo con China o México, sino también con Colombia y Chile, de la misma manera que metió las manos en Ucrania y por debajo de la mesa en Turquía para defender así la reelección de Trump en las próximas elecciones en Estados Unidos. De esa manera, pues, a uno como lector de la vida cotidiana, a través de los medios siempre le es muy difícil descubrir la verdad. Seguir la línea del dinero? Sí, sabiendo que ella, siempre, lo va a conducir a los intereses del capitalismo; intereses que siempre son ocultos, aviesos, de mala intención.
Es así, pues, que por ejemplo las fake news (noticias sucias o de mala intención sería la traducción más correcta, creo) buscan, por lo común, no sólo difundir mentiras, sino más que nada distraer la atención del lector común y corriente para que éste nunca conozca la verdad de los hechos y le ponga así atención creciente a quienes a través de sus colaboraciones periodísticas se afanan en atacar continuamente –hoy, en México– al gobierno de AMLO, como si él fuera el peor mal que pudiera haberle sucedido a este país y nosotros seamos los culpables por haber votado por él.
Lenin, tanto en el ¿Qué hacer, como en Lenin y la prensa revolucionaria recuerda a quienes leen esos libros a siempre estar atentos para contrarrestar lo que él llama campañas de desprestigio del poder, que en su época estaban a cargo de un grupo especializado de la policía zarista y que por ejemplo Javier Marías, en unna de sus novelas, describe cómo opera con gran eficacia en Gran Bretaña una oficina especializada de Scotland Yard en la segunda guerra mundial para bajar la moral de los miembros del ejército nazi.
Nada nuevo bajo el sol, pues. Sólo estar atentos a ello.

*Profesor jubilado de la UPN
gomeboka@gmail.com

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