Reacción oportuna de Finamex Análisis Económico | Por Víctor Gómez Ayala
Economista en Jefe de Finamex, Casa de Bolsa y Fundador de Daat Analytics
La inflación quincenal en México sorprendió a la baja durante la segunda mitad de enero, impulsada principalmente por caídas en los precios agropecuarios—en particular frutas y verduras. El IPC general aumentó 0.17%, ubicándose 5 puntos base (pbs) por debajo tanto del consenso de Bloomberg como de nuestra estimación. La inflación subyacente registró un incremento de 0.30%, ligeramente por encima de lo esperado (2 pbs arriba del consenso y de nuestra previsión), mientras que la inflación no subyacente cayó 0.27%, reflejando descensos mayores a los anticipados en frutas y verduras, junto con el efecto de los impuestos especiales, que continuaron presionando al alza la inflación de mercancías.
En términos anuales, la inflación general aumentó de 3.77% a 3.82%, mientras que la inflación subyacente se elevó de 4.47% a 4.56%.
Inflación subyacente
Las mercancías alimenticias aumentaron 0.37%, ligeramente por debajo de nuestra estimación de 0.44%, impulsadas principalmente por los impuestos especiales (cigarros y refrescos), parcialmente compensados por caídas en los precios del tequila y otros productos. Las mercancías no alimenticias superaron nuestras expectativas (0.19% vs. 0.10%), destacando los aumentos en perfumes, juguetes y automóviles—estos dos últimos posiblemente mostrando las primeras señales de traspaso arancelario—y parcialmente compensados por caídas en lavadoras y productos de limpieza.
La inflación de servicios estuvo, en términos generales, en línea con lo previsto, aunque con cierta dispersión interna. La inflación en vivienda se ubicó ligeramente por debajo de nuestra estimación (0.18% vs. 0.20%), educación sorprendió al alza (0.55% vs. 0.33%), y “otros servicios” se situaron marginalmente por encima de nuestra proyección (0.43% vs. 0.40%).
Inflación no subyacente:
Los precios de frutas y verduras registraron una caída pronunciada de -0.31%, muy por debajo de nuestra previsión de 0.33%, impulsada por jitomate verde, cebolla y chile serrano. Los precios pecuarios también disminuyeron—en línea con lo esperado, pero en mayor magnitud—principalmente por menores precios del huevo. Dentro del rubro de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, los incrementos en gas natural y tarifas de transporte (autobuses urbanos y colectivos) fueron compensados por caídas en los precios del gas LP y las gasolinas.
En términos mensuales, la inflación general aumentó de 3.69% a 3.79%, mientras que la inflación subyacente se elevó de 4.33% a 4.52%. La inflación no subyacente descendió de 1.61% a 1.39%. En nuestra opinión, la dinámica mensual refleja principalmente el efecto de traspaso de los impuestos especiales a la inflación de mercancías, aunque con una composición distinta a la inicialmente prevista, dado que los precios subyacentes sorprendieron al alza.
Conclusión
Como hemos señalado previamente, el traspaso de los impuestos especiales sigue siendo un elemento clave para evaluar el panorama inflacionario y el margen que tendría Banxico para extender el ciclo de relajación monetaria hacia una tasa de referencia de 6.50% este año. Al igual que en 2025, las frutas y verduras vuelven a aportar contribuciones positivas; sin embargo, el momento para nuevos recortes dependerá, en última instancia, de la magnitud de las presiones inflacionarias asociadas a los aranceles aplicados a importaciones provenientes de países sin acuerdos comerciales.
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