CIUDAD DE MÉXICO.- Durante la primera quincena de enero, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) creció 0.31%, cifra menor al 0.40% esperado por el mercado. A tasa anual, la inflación general se ubicó en 3.77% (frente al 3.66% de la quincena anterior) impulsada por el componente subyacente. Pese a este incremento, la inflación permanece dentro del rango de variabilidad de Banco de México (3% ± 1pp).
El componente subyacente, que integra el 76% del INPC y excluye productos volátiles, creció 0.43% quincenal, situándose ligeramente por debajo del 0.47% previsto por el mercado. A tasa anual, se aceleró de 4.31% a 4.47%, impulsada por repuntes en ambos subcomponentes: las mercancías pasaron de 4.31% a 4.51%, mientras que los servicios subieron de 4.32% a 4.44%. Esta dinámica sugiere un escenario complejo, ya que la presión al alza en mercancías no logra ser compensada por el comportamiento de los servicios.
El componente no subyacente ligó su tercera caída quincenal consecutiva al retroceder -0.12%, comportamiento impulsado por el descenso en los precios de productos pecuarios y energéticos. Con este resultado, su tasa anual se moderó al 1.43%, nivel inferior al 1.51% registrado la quincena previa.
En la primera quincena de enero 2026, los productos genéricos con mayores aumentos de precios fueron cigarrillos, refrescos envasados, loncherías, fondas torterías y taquerías, vivienda propia y jitomate. Por el contrario, entre los productos con precios a la baja sobresalieron el transporte aéreo, huevo, gas doméstico LP, taxi y servicios turísticos en paquete.
El inicio de 2026 presenta una inflación general aparentemente contenida dentro del rango de variabilidad de Banco de México; sin embargo, esta estabilidad se mantiene sobre una marcada diferencia entre sus componentes. Mientras que el rubro no subyacente ha actuado como un alivio temporal gracias a la baja en energéticos y pecuarios, el componente subyacente se consolida como la principal fuente de presiones.
El repunte anual en este indicador no sólo refleja la actualización de impuestos en productos de consumo masivo, sino que también evidencia una preocupante resistencia a la baja en el sector servicios. Dado que la tendencia ascendente en las mercancías no está siendo contrarrestada por una moderación en los servicios, el balance de riesgos para los precios se mantiene sesgado al alza. Bajo este contexto, estimamos que Banco de México mantendrá una postura de cautela en sus próximas decisiones de política monetaria.
AM.MX/fm
