“Juntos vivimos noches inolvidables, celebramos títulos, superamos momentos difíciles y construimos recuerdos que quedarán para siempre. Nada de eso hubiera sido posible sin el apoyo incondicional de la gente, ese aliento que se siente en cada partido y que empuja incluso cuando las fuerzas parecen faltar”, destacó.

Rivero cerró su texto de despedida asegurando que este no era un adiós definitivo, pues en el fútbol siempre hay manera de volver a cruzar caminos.

El reencuentro con un viejo conocido

El destino de Rivero no estará lejos de la Liga MX, pero sí en una frontera conocida. Sebastián “El Loco” Abreu, actual director técnico de los Xolos de Tijuana, fue el encargado de confirmar que Ignacio es su nuevo refuerzo estelar. Abreu reveló que espera que Rivero aporte esa jerarquía, polivalencia y liderazgo que lo caracterizaron, siendo pieza angular para el nuevo proyecto del conjunto fronterizo.

Un legado imborrable

Con la partida de Ignacio Rivero, Cruz Azul cierra definitivamente el capítulo de aquel plantel que alcanzó la gloria en el Estadio Azteca ante Santos Laguna. “Nacho” no solo fue un jugador plurifuncional, sino que se convirtió en el corazón del vestuario.

Su salida representa una renovación total en el Cruz Azul de Martín Anselmi, quien ahora deberá buscar un nuevo líder que herede el peso de la capitanía.

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AM.Mx/kmj