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Pave Soberanes

Con números se puede demostrar cualquier cosa.

Thomas Carlyle

Hugo Érick Flores le confió a Álvaro Delgado que la marca que preside quiere ayudar a que Andrés Manuel López Obrador sea presidente de México. “Queremos estar del lado correcto de la historia”, le confió al periodista de Proceso el dirigente nacional del Partido Encuentro Social, PES. “Dos desveladas más y ya”, confió la número dos de MORENA; anoche se terminaron.

Hace dos semanas se habían levantado de la mesa las representaciones de ambos partidos, y corrió la especie de que no habría alianza. El autor de homopolíticus lo consignó en redes. Sin embargo, las negociaciones se retomaron al día siguiente, por instrucciones superiores.

Una o dos desveladas más, como declaró Yeidckol Polevnsky, significaba que el alumbramiento de la alianza, rozando la fecha límite del registro, se detuvo en detalles, como gubernaturas –entre ellas Morelos-, senadurías y diputaciones federales, no espacios locales de elección, como diputaciones y alcaldías. El asunto quedó resuelto –o resolvido, Enrique Peña?- anoche.

Por cuestiones aritméticas y de lealtad, lectura que deviene de la suscripción de la alianza que se hará hoy, miércoles 13, empezará la revancha de Blanco contra el régimen que le bloqueó y le persiguió, si es candidato. No irá muy lejos por sus lemas de campaña. Si el PRD-gobierno está acabado a seis meses de las votaciones, y aún dos años antes, con Cuauhtémoc candidato de MORENA-PES-PT-PH, perdería no sólo las votaciones, sino hasta el registro.

Pero Blanco es un caso en Cuernavaca, perdiendo el 50 por ciento de las preferencias conquistadas en 2015. Sus escasas apariciones púbicas –en la cascarita de minusvalía de futbol en Xochitepec, la ida al cine con niños de segundo de primaria con los que no articuló conversación alguna y la visita desangelada en el mercado de la populosa colonia satélite- lo demuestran: la ciudadanía sabe que no es un ciudadano, sino un oportunista que parasita de la política; en dos años la ciudad está abandonada por destruida, como obra de un solo hombre: Cuauhtémoc Blanco. El número 1 del ex hotel de paso Papagayo, José Manuel Sanz, vive como nuevo rico con los recursos económicos oficiales a su disposición y consuetudinariamente bajo intoxicación etílica. ¿Eso quieren los morelenses?

En las cinco municipalidades de mayor rentabilidad Rabindranath obtendría el 60 por ciento de los votos potenciales, incluido Cuernavaca. La Marca AMLO y la Marca MORENA así tienen a Rabindranath en las preferencias hacia 2018.

Desde anoche en redes y otras vías de comunicación la incógnita era quién sería candidato. No hay que buscarle mucho. Ese y otros puntos probablemente eran los que suspendían las negociaciones y aplazaban el acuerdo.

Con base en los resultados de las conversaciones, Rabindranath y Cuauhtémoc se medirán en municipios. No será una encuesta de popularidad, pues el resultado sería obvio. La aritmética simple lleva a matemáticas simple, aunque en política dos más dos no siempre dan cuatro. Sería tanto como disputarse la nominación en una tanta de tiros de penal. En contraste, los méritos académicos y preparación política definirían contundentemente al candidato.

Lo que será, es una encuesta cualitativa, de conocimientos, preparación, perfil y competencias. Debidamente segmentada, los grupos de enfoque deben ser elegidos cuidadosamente, la metodología debe ser una investigación, sin preguntas que confundan ni publicidad disfrazada. Las entrevistas a los morelenses deben ser a profundidad. Ni uno ni otro deben pagar el ejercicio de investigación y medición. El análisis etnográfico, la población sujeta a estudio, tamaño de la muestra, regionalización y temporalidad, técnica de recolección de datos y el diseño y exploración de resultados, deben conducir a un margen de error de menos 3, para darle valor del 1 al 10 y legitimar al aspirante.

letraschiquitas.  El reproche de Javier Sicilia, la víspera del Miercoles 13 de Alejandro Vera, por la amenaza que dice le hicieron a su número telefónico de la Ciudad de México, tiene tufo de interés por su plaza en la Universidad y argumento de escudo a la comparecencia de hoy del ex rector en problemas penales. Dice Sicilia haberle llamado a Graco Ramírez, éste tomar la llamada, y reclamarle. Dice que el jefe de Palacio de Gobierno cerró la conferencia telefónica con una frase: “Yo no Amenazo”.

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