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CIUDAD DE MÉXICO, 27 de septiembre (AlmomentoMX).- Al inaugurar el foro “Niñez Migrante: Retos del Estado mexicano”, la diputada Maribel Martínez Ruiz (PT) afirmó que el gobierno no puede ser omiso ante la desaparición de millares de infantes en Estados Unidos, luego de su remisión a los albergues, así como de los miles de niños centroamericanos que arriban al país y permanecen en condiciones infrahumanas.

Añadió que “tampoco se puede ser un espectador pasivo de la salida de nuestro territorio de lo más valioso que tenemos, de las niñas y niños por razones de pobreza, miseria y el analfabetismo, por lo que invito a la sociedad civil a formar una gran alianza a favor de la niñez”.

Sostuvo que tan sólo en México, en un par de años la presencia de niños migrantes ha aumentado cerca de 300 por ciento, motivo por el cual el Estado debe implementar acciones para contrarrestar este fenómeno.

La legisladora se comprometió a enfocar su esfuerzo para velar por los derechos de la niñez. “Hay que mirar el funcionamiento de los hogares temporales que se encargan de proteger a los menores no acompañados, revisar las experiencias reales en las comunidades y satisfacer las necesidades de las familias que se han separado”.

La diputada Dulce Alejandra García Morlan (PAN) señaló que Oaxaca tiene un problema muy grave de migración; “todos tenemos un familiar que ha tenido que migrar para buscar mejores  oportunidades, pues el Estado no hace lo que le corresponde como brindar oportunidades laborales y económicas”, a pesar de tener una nación con  gran riqueza en recursos naturales, capital humano, gastronomía, entre otras.

Afirmó que si bien es cierto, los padres tienen gran responsabilidad de los hijos, en el caso de la migración infantil el Estado posee compromiso ineludible; por tanto, no puede cerrar los ojos y fingir que no sucede.

“Si los niños están abandonando sus hogares no es porque los padres así lo quieran, es un tema muy doloroso para las familias, por lo que se debe dejar a un lado los colores partidistas y buscar mecanismos que eviten este fenómeno”, apuntó la legisladora.

La diputada Maribel Aguilera Chairez (Morena) expuso que la migración de infantes es ocasionada porque no se cumplen las políticas públicas encargadas de velar por los derechos de los menores.

“Nos falta mucho por cumplir en cuanto a los tratados internacionales y en lo mandatado en el artículo 4 Constitucional, el cual establece que en todas las decisiones del Estado se velará por el interés superior de la niñez; sin embargo, para que esto ocurra se requiere que los padres o tutores tengan las facilidades para otorgarles una vivienda digna, salud, alimentación, educación y esparcimiento”.

Agregó que la Cámara de Diputados tiene la oportunidad de  trabajar iniciativas y sugerir modificaciones en las políticas públicas al Ejecutivo, a fin de lograr cumplir con los derechos de los niños y con ello garantizar que no exista la desintegración familiar, “pues esto ocasiona que los niños se vayan en busca de los papás que se fueron y cuando salen de casa están en el peor de los peligros”.

Por su parte, la diputada Isabel Margarita Guerra Villarreal (PAN) calificó de lamentable lo que los niños tienen que sufrir, pues en su trayecto sufren discriminación, hambre, problemas de salud, sin oportunidad de educación, abusos de todo tipo y forzados a trabajar para obtener recursos que les permitan continuar con su viaje.

Indicó que se deben brindar oportunidades de trabajo a las familias, ya que su falta obliga a éstas a migrar; se requiere concretar la suma de las colaboraciones de los tres órdenes de gobierno y la sociedad civil para apoyarlas. “Nuestro único objetivo deberá ser atender a los niños”.

La legisladora del PT, Claudia Angélica Domínguez Vázquez, manifestó su compromiso de trabajar en la generación de una agenda migrante; por el momento, se está esperando la respuesta del Instituto Nacional Electoral (INE) para que la gente repatriada reciba su credencial en cuanto pise México.

Expresó su preocupación por los niños mexicanos y los que se encuentran en tránsito porque “no podemos permitir que en su paso por México queden a expensas y a la mano del crimen organizado que se dedica a la trata de personas y tráfico de órganos”.

Propuso crear un cuerpo de agentes de vigilancia migrante para que acompañen a los menores que cruzan solos. “Los niños son vulnerables física y mentalmente; entonces, es nuestra obligación brindarles protección”.

La diputada  María Libier González Anaya (MC) se pronunció por realizar políticas públicas que apoyen a los migrantes y trabajar para que las personas deportadas tengan una identidad cuando lleguen a México, por lo que se debe exigir al gobierno que los apoye.

Subrayó que los connacionales realmente están sufriendo con la situación de Donald Trump y en nuestro país no hay ni apoyos ni trabajo para los deportados. Además, los “dreamers” son los más vulnerables porque vienen con una preparación académica que  podría ser aprovechada,  y están a expensas del crimen organizado.

En tanto, el diputado Benjamín Robles Montoya (PT) expresó su compromiso por visibilizar este tema y presentar una ley para el retorno de los connacionales, así como luchar por los derechos de las niñas y niños migrantes.

Resaltó la vigencia de hacer respetar los derechos de los mexicanos donde quiera que estén, “porque en algunos casos su situación podría ser de indocumentados, pero los derechos humanos prevalecen por sobre todo”.

Antonio Meza Estrada, director del Instituto Ortega Vasconcelos de México, señaló que el fenómeno de la niñez migrante no es un asunto estrictamente migratorio, es más bien humanitario y de respeto a los derechos de los niños. “Si confrontamos nuestra realidad con la Convención Internacional de los Derechos Humanos de los Niños emitida en 1989, podemos percibir que la autoridad es omisa”.

Apuntó que el Estado tiene la obligación de velar por el interés superior  de los menores; por lo tanto, es su responsabilidad la protección de todos aquellos que salen de su hogar sin autorización de los padres.

En su ponencia, “Vulnerabilidades de nuestra niñez en el ámbito migratorio”, Ana Laura López, representante de la organización civil Deportados Unidos en la Lucha, pidió a los legisladores realizar indicadores que permitan conocer cuántos niños mexicanos no están protegidos por la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), pues esta población se encuentra en condición de riesgo y de quedar solos por la deportación de su padres, o inclusive, de ellos mismos.

Indicó que de acuerdo con el Instituto de Mujeres en la Migración, el 80 por ciento de las personas de origen mexicano que anualmente son deportados se ven obligados a dejar a sus hijos en Estados Unidos por no tener acceso a ningún documento de identidad, programa de reinserción laboral, vivienda, salud, revalidación de estudios.

De igual manera, propuso que los consulados otorguen las facilidades para que los menores obtengan la doble nacionalidad, pues esto contribuiría a la reunificación familiar.

Con la ponencia Impacto de la política “Cero Tolerancia” contra la niñez migrante y el cambio de eje hacia la inclusión social, Gaby Goldsmith, de la asociación Código Ayuda, enfatizó que se debe ser enérgicos en que la separación forzada no es la solución y cambiar la visión “porque los migrantes no somos mercancía para pasar por aduanas, merecemos un trato digno y justo”.

Respecto a los centros de detención, tanto de Estados Unidos como de México, consideró que no son la mejor opción para un trato justo y humanitario de los menores, por las deficiencias y violaciones a sus derechos humanos. Estimó cruel la privación de la libertad y aseguró que los niños son gravemente afectados, por lo que se debe exigir a los institutos de Migración aporten una cuota de sanción para el pago de psicólogos.

Consideró oportuno hacer un juicio de valor al Instituto Nacional de Migración (INM) por tantas irregularidades, las cuales reflejan una política de intolerancia hacia los menores migrantes. Asimismo, que los DIF estatales fortalezcan sus medidas de participación para rescatar a los niños migrantes.

También propuso que los centros de detención se transformen en centros de atención temporal para el migrante menor y adolescente con espacio y actividades educativas de apoyo psicoterapéutico, capacitaciones para desarrollo de habilidades y competencias lúdicas y pedagógicas y que “de ninguna manera sean cárceles”.

En su ponencia “Hogares temporales para la niñez mexicana en EU”, Natasha Uren, de la Coalición Migrantes Mexicanos, refirió que hay casos donde estos albergues han tenido éxito, pero la gran mayoría no, porque los niños provienen de problemas de abuso parental, por lo que se suscita violencia recurrente.

Enfatizó que el sistema de albergues temporales no funciona porque los trabajadores sociales no hablan español y deberían comunicarse con las oficinas locales del DIF y del INM para localizar a algún pariente, pero no existe un protocolo de búsqueda de familiares.

Consideró que se debe replantear el servicio consular y  los perfiles de los servidores públicos que ahí laboran, así como analizar hacia dónde se orienta el  presupuesto y cuánto se va a destinar para la defensa de la reunificación familiar.

La presidenta de la Fundación Coparmex, Esmeralda Cabeza De Vaca Melo, externó su preocupación por todo lo que sucede en materia migratoria de los indocumentados y la separación injusta que comete el gobierno de Estados Unidos con los niños, por lo que manifestó su apoyo para trabajar en conjunto sobre esta problemática.

Gerardo Martínez, representante del movimiento  “Mil pelotas para ti”, planteó que la agenda de lo familiar sea prioritaria y exigir a los presidentes de los tribunales de justicia que en los temas relacionados con la niñez se den resultados en los tiempos de procesales y de forma expedita.

Durante el evento se proyectó una entrevista a un niño migrante de 10 años, originario de San Miguel del Valle, Oaxaca, quien narró su experiencia de transitar hacia el sueño americano.

AM.MX/fm

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