Ciudad de México.- El resguardo del patrimonio histórico y los espacios verdes de la capital ha tomado un nuevo rumbo tras la intervención de las autoridades ambientales. La Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) formalizó el levantamiento provisional de la Suspensión de Actividades que pesaba sobre la empresa Beste Templen, responsable del evento “Alicia en el País de las Maravillas”. Esta decisión no implica la realización del espectáculo, sino el inicio de un proceso ordenado para el retiro de estructuras tras confirmarse que el proyecto carecía de los permisos esenciales para operar en una zona de alto valor cultural.
Irregularidades administrativas y falta de permisos ambientales detienen espectáculo en Parque Lira
La suspensión original de la obra derivó de una investigación exhaustiva motivada por 11 denuncias ciudadanas que alertaron sobre posibles daños al patrimonio cultural. Tras las indagatorias, la PAOT confirmó que la organizadora no contaba con las validaciones de la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana (SPOTMET) ni del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Aunado a esto, el evento tampoco recibió el visto bueno de la SEDEMA en cuanto a su declaratoria ambiental, dejando el proyecto sin sustento legal para su ejecución.
Ante la imposibilidad de subsanar las autorizaciones faltantes y la carencia de condiciones técnicas operativas, la propia empresa solicitó el levantamiento de sellos para proceder al retiro. De forma paralela, el Instituto de Verificación Administrativa (INVEA) reforzó la clausura mediante una Acción Pública promovida por residentes locales. Esta medida judicial busca detener cualquier intento de explotación del área verde y, primordialmente, “garantizar el libre tránsito en el parque”, protegiendo el derecho de la comunidad al espacio público.
Proceso de retiro de instalaciones para garantizar la integridad del patrimonio cultural
El retiro de la infraestructura montada en el Parque Lira se llevará a cabo bajo una estricta vigilancia de las autoridades para evitar afectaciones adicionales al entorno. Este proceso de desmontaje tendrá una duración estimada de 10 días, periodo durante el cual la suspensión se mantiene levantada únicamente de forma provisional para permitir las maniobras de limpieza y desocupación del predio. La PAOT actúa en este caso como autoridad garante del cumplimiento de las normativas de ordenamiento territorial.
Una vez que se verifique que el área ha sido liberada de estructuras y que no existe riesgo para el patrimonio, “la PAOT procederá al levantamiento definitivo de la medida”. Este caso sienta un precedente importante sobre la importancia de que los eventos masivos cumplan con el marco jurídico vigente antes de intervenir espacios emblemáticos de la Ciudad de México, reafirmando el compromiso institucional con la conservación patrimonial y ambiental.
AM.MX/CV
