martes, abril 16, 2024

Españoles en Tenochtitlan provocaron desnutrición indígena

Adrián García Aguirre / Cdmx

*Tras la derrota azteca, generaron males desconocidos.
*Revelaciones hechas por antropólogos del INAH.
*La mala nutrición infantil apareció a causa de la conquista.
*Entierros prehispánicos sugieren casos de anemia.
*Las enfermedades devastaron a la infancia mexica.

Los mexicas nunca creyeron que los españoles llegados a sus territorios en 1519 fuesen dioses, sino por el contrario, estaban conscientes que la toma de Tenochtitlan el 13 de agosto de 1521 venía de una larga tradición de represión imperial, que ellos habían ejercido sobre otros pueblos después de su asentamiento en el valle de Anáhuac en 1325.
Aún a pesar del impacto que generó el Huey Teocalli de la capital imperial en los invasores europeos, la caída del imperio era inminente, y la violencia y las hostilidades no terminaron cuando la toma de Tenochtitlan llegó a su fin.
Según revelaciones de investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en entierros encontrados en el Centro Histórico de la actual Ciudad de México, los españoles causaron desnutrición infantil a la población indígena tras la conquista de la capital.
Bajo la supervisión del INAH esto fue lo que encontraron en el barrio de La Lagunilla, en el Centro Histórico de la capital, tradicionalmente un espacio de venta de antigüedades; pero parece ser que, aparte de candelabros y muebles de segunda mano, debajo de las calles que abarca el mercado y sus alrededores también hay entierros mexicas.
Según una publicación de arqueólogos de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, un centro habitacional mexica -datado en los primeros años de la colonia hispana-, se encontró debajo de las calles y casas de La Lagunilla.
Exactamente en un predio ubicado sobre la calle de Argentina 95, en donde se encontraron inhumaciones de niños y ofrendas mortuorias, datadas hacia 1525, en los albores del virreinato.
“Una de las primeras acciones tomadas por los españoles fue crear una nueva traza sobre las ruinas que dejaron en Tenochtitlan, mediante la cual expulsaron a los indígenas hacia la periferia”, explica el INAH en un documento oficial.
En el asentamiento, además, se encontró una interesante figura que representa a una mujer sosteniendo a otra menor, según reportaron los arqueólogos, y de acuerdo con Juan Carlos Campos Varela, científico participante en la investigación, esos entierros son evidencia de que los mexicas fueron expulsados de su propia ciudad.
Bajo la presión de los invasores peninsulares, tuvieron que reubicarse hacia al barrio de Cotolco, en las periferias de la ciudad y el especialista refiere: “Esta zona perteneció a la parcialidad de Atzacoalco, una de las cuatro grandes divisiones territoriales de México -Tenochtitlan en donde, las condiciones de vida eran precarias”.
En total, los investigadores del INAH encontraron cuatro entierros infantiles; pero piensan que fueron realizados entre 1521 y 1620, tras la conquista de otros territorios que ya se conocían como parte del Nuevo Mundo, y aún así, las inhumaciones fueron realizadas a la usanza tradicional mexica.
A partir de los huesos encontrados, los arqueólogos piensan que los niños padecieron de desnutrición infantil tras la conquista de Tenochtitlan por la presencia de criba orbitalia en los cráneos encontrados.
A partir de estas evidencias, los investigadores aseguran que los niños fallecieron antes de los ocho años a causa de anemia, como el cadáver más pequeño que pertenece a un nonato, producto de un aborto espontáneo por alguna deficiencia alimentaria o estrés materno, explican los arqueólogos.
En torno a los entierros, se encontraron vasijas ceremoniales y otros elementos, que sugieren que se realizaron ceremonias mortuorias, y para preservar esa herencia prehispánica, los vestigios y artículos hallados serían sometidos a procesos de conservación que ofrecerán evidencias reales de lo ocurrido en la segunda década del cruento siglo XVI.

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