Gloria Analco
CUANDO NO DECIDIR TAMBIÉN SE PAGA
Estados Unidos se prepara para invadir a Irán junto con Israel, según advertencia hecha por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. No es una señal menor. Es, en todo caso, una alerta que debería encender todas las alarmas.
Pero no parece estar ocurriendo.
Mientras esto se perfila, China y Rusia parecen dormir el sueño de la prudencia. Observan, matizan, se cuidan. Actúan como si el tiempo jugara a su favor, cuando en realidad lo que hacen es ceder la iniciativa.
Y ahí está el problema.
Porque Estados Unidos no solo actúa: construye condiciones, impone narrativa, señala, acusa, presiona. Marca el ritmo. Define el terreno. Obliga a los demás a reaccionar.
Y quien no reacciona, llega tarde.
Estados Unidos ya le tomó la medida a China y a Rusia: sabe que, en su empeño por evitar una confrontación mayor -incluso nuclear- y por sostener una imagen de apego al derecho internacional, ambas potencias se imponen límites que, en los hechos, terminan jugando en su contra.
China y Rusia parecen más preocupadas por sostener su imagen de actores responsables, apegados al derecho internacional, que por entender la lógica del adversario que tienen enfrente. Una lógica que no siempre respeta reglas, pero que sí sabe aprovechar cada espacio que los otros dejan abierto.
Estados Unidos lo sabe. Le tiene bien tomada la medida a ambas potencias. Sabe hasta dónde pueden llegar…y, sobre todo, hasta dónde no están dispuestas a llegar.
Y sobre esa previsibilidad construye su ventaja.
Mientras unos dudan, otros avanzan. Mientras unos miden, otros ejecutan. Mientras unos buscan no escalar, otros ya están preparando el siguiente movimiento.
En ese juego, Irán queda en medio. No necesariamente por debilidad propia, sino por el vacío estratégico que dejan quienes podrían equilibrar el tablero y no lo hacen.
La historia ha demostrado que hay momentos en los conflictos que se definen en cuestión de días. No porque todo ocurra de repente, sino porque cuando llega el momento decisivo, unos ya están listos… y otros apenas reaccionan.
En la memoria reciente el mundo acaba de experimentar ese asalto imprevisto de Estados Unidos en Siria, un episodio que redefinió el equilibrio regional y cuyas consecuencias todavía se proyectan en el tablero de Medio Oriente.
¿Y dónde andaban China y Rusia cuando el asalto final a Siria?
Hoy, el clima en torno a Irán vuelve a alimentar comparaciones inquietantes por lo que está próximo a suceder, como el Consejo de Seguridad lo advierte.
La pregunta que todo mundo se hace, ¿cuáles son las fuerzas más preparadas para el momento actual?
Eso es lo que está en juego.
Porque al final, siempre hay un precio.
Y cuando no se decide a tiempo, ese precio no solo se paga… se impone.
