CIUDAD DE MÉXICO.- En el mundo de la Fórmula 1, sentarse en el segundo asiento de Red Bull Racing ha sido históricamente una de las tareas más ingratas de la parrilla. Sin embargo, nadie lo había expresado con tanta crudeza como Sergio ‘Checo’ Pérez. El piloto mexicano, quien recientemente dejó la escudería, lanzó una frase que ha retumbado: “Ser compañero de Max Verstappen en Red Bull es el peor trabajo que hay en la F1”.
Las declaraciones de Checo Pérez no solo apuntan al talento descomunal del neerlandés, sino a la estructura interna del equipo. Según el tapatío, la presión mediática y el enfoque absoluto de la organización hacia Verstappen crean un entorno donde el segundo piloto siempre parte con desventaja.
Todo estaba pensado para Max
Pérez confesó que, desde su primera reunión, el director Christian Horner fue tajante: el equipo corría con dos autos por reglamento, pero el proyecto entero se construyó alrededor de Max. “Él es nuestro talento”, le advirtieron.
Esta filosofía se tradujo en una pesadilla técnica para el tapatío; mientras al inicio era más rápido que Verstappen en el simulador, las mejoras del monoplaza tomaron una dirección que beneficiaba solo a Max. Checo recuerda que antes de que modificaran su auto, sólo se concentraba en competir y lograr un buen desempeño, pero cuando intervinieron su vehículo todo cambió
“Ahí es donde yo empiezo a tener problemas, porque el coche ya no sé qué me va a hacer en la curva. Ya te preocupas en no chocar, pero empiezan los choques, los accidentes… Ya no tienes el control”.
Un ambiente de tensión constante
El piloto más exitoso en la historia de México describió un entorno donde ganar o perder generaba conflictos. “Si yo era más rápido que Max, era un problema; se creaba un ambiente muy tenso”, recordó con asombro. Esta presión, sumada a críticas públicas de la directiva y comentarios discriminatorios como los de Helmut Marko, quien atribuyó su supuesta falta de enfoque a su origen “sudamericano”, obligaron a Pérez a buscar ayuda psicológica.
El declive de Red Bull
El desenlace fue la salida de ‘Checo’ con dos años de contrato pendientes, cerrando el 2024 en octavo sitio mientras Verstappen lograba el título. Sin embargo, la advertencia de Pérez a Horner sobre la dificultad de encontrar un reemplazo que soportara ese entorno parece haberse cumplido. En 2025, tras probar con Lawson y Tsunoda sin éxito, Red Bull perdió el campeonato de constructores y la racha de títulos de Max llegó a su fin.
“Teníamos el equipo para dominar 10 años, pero todo quedó destruido”, concluyó Pérez.
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AM.Mxa/kmj
