CIUDAD DE MÉXICO.— La transición del transporte marítimo empieza a verse en barcos que ya están entrando en operación. Una de las alternativas que más atención está recibiendo es el metanol, especialmente en embarcaciones diseñadas para utilizar más de una fuente de energía.
DP World presentó recientemente al DP World London, el primer buque portacontenedores de combustible dual con capacidad para utilizar metanol dentro de su división Shipping Solutions. La embarcación, con capacidad para 1,250 contenedores, fue entregada en abril de 2026 y operará rutas del norte de Europa.
⇒ El barco realizó su primer abastecimiento de metanol en Rotterdam el 25 de junio. Para la empresa, la incorporación de este tipo de tecnología forma parte de una estrategia para desarrollar soluciones marítimas de menores emisiones y modernizar su flota.
DP World’s Marine Services business, Shipping Solutions, names its new methanol dual-fuel vessel DP World London at a ceremony in Aarhus, Denmark, marking another milestone in the company’s investment in more connected, resilient and lower-carbon supply chains. pic.twitter.com/bMj8OuFoxh
— Dubai Media Office (@DXBMediaOffice) August 31, 2026
El dato es importante porque muestra que el metanol ya no aparece solamente en planes de largo plazo. Navieras, puertos, proveedores de tecnología y empresas de logística están comenzando a desarrollar la infraestructura, los sistemas de abastecimiento y los servicios que requiere su uso en el transporte marítimo.
Su impacto ambiental depende de cómo se produce. Por eso, dentro de la transición energética, el mayor interés está en el metanol de bajas emisiones y en las rutas de producción renovable, que pueden reducir de manera más significativa la huella del transporte marítimo frente a alternativas convencionales.
Alrededor de esta transición también se crea una nueva cadena de valor: almacenamiento, suministro, ingeniería, mantenimiento, adaptación de motores, automatización, monitoreo y servicios portuarios especializados. Es decir, la transformación no ocurre únicamente dentro del barco; también cambia lo que necesitan los puertos y las economías que los rodean.
El futuro marítimo probablemente combinará distintas tecnologías y energéticos. Pero cada nueva embarcación compatible con metanol confirma una tendencia: el sector ya está probando soluciones distintas para mover mercancías con una menor huella y preparar al comercio global para una nueva etapa.
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AM.MX/dsc



