Ciudad de México.- El Gobierno de la Ciudad de México, a través del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (SDIF) local, ha consolidado una robusta estrategia para combatir la violencia contra los menores. Bajo la dirección de Beatriz Rojas Martínez, la institución implementa protocolos especializados que permiten reaccionar con agilidad ante cualquier reporte ciudadano. El objetivo es claro: garantizar que niñas, niños y adolescentes (NNA) vivan en entornos seguros, utilizando para ello canales de comunicación modernos que incluyen desde redes sociales y WhatsApp hasta atención presencial y telefónica.
Durante el pasado año 2025, el SDIF procesó un total de 3 mil 987 reportes de maltrato infantil. Estas denuncias fueron gestionadas por la Procuraduría de Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (PPNNA), mediante células multidisciplinarias. Estos equipos, integrados por psicólogos, trabajadores sociales y abogados con perspectiva de infancia, son los encargados de realizar intervenciones integrales para salvaguardar la integridad física y emocional de las víctimas en toda la capital del país.
Células multidisciplinarias evalúan el riesgo de menores mediante un sistema semaforizado
El proceso de intervención inicia en cuanto se recibe el reporte, activando una ruta de acción inmediata donde el equipo especializado se traslada al domicilio señalado. En el lugar, se aplica una herramienta técnica denominada tamizaje, la cual permite diagnosticar con precisión el entorno social y la dinámica familiar. Este análisis es fundamental para determinar el nivel de vulnerabilidad y riesgo, permitiendo a las autoridades decidir si es necesaria una intervención emergente o una canalización a servicios de apoyo externo:
- Verde: Indica que no existe una vulneración o peligro latente para el menor.
- Amarillo: Señala riesgos moderados que requieren seguimiento y apoyo preventivo.
- Rojo: Advierte sobre una situación de peligro que necesita medidas de protección.
- Dorado: Representa una vulneración muy alta donde la vida o salud están comprometidas.
En el caso del nivel dorado, la PPNNA tiene la obligación de actuar de forma inmediata para el resguardo del menor en un lugar seguro. Tras el rescate, los pequeños son trasladados a la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, donde el Ministerio Público evalúa si existen elementos para acreditar un delito e iniciar la carpeta de investigación correspondiente. Este engranaje institucional asegura que ningún caso de violencia extrema quede impune y que la víctima reciba justicia pronta.
La búsqueda de redes de apoyo familiares prioriza ambientes de cuidado seguros
Una de las prioridades del SDIF durante el proceso de separación del entorno violento es evitar la institucionalización innecesaria. Para ello, la Procuraduría de Protección de Derechos busca activamente redes de apoyo, es decir, familiares o personas cercanas que sean viables y aptas para brindar cuidados temporales. El propósito es que el niño o niña pueda continuar su desarrollo en un ambiente familiar sano, reduciendo el impacto emocional que conlleva el proceso legal y la salida de su hogar original:
- Identificación de familiares aptos mediante estudios socioeconómicos y psicológicos.
- Verificación de la idoneidad de los nuevos tutores para garantizar el buen trato.
- Seguimiento constante por parte del personal del DIF para asegurar la adaptación.
- Priorización del bienestar emocional del menor durante la etapa de transición familiar.
Cuando no se localizan redes de apoyo viables, la Procuraduría procede a la institucionalización del menor. En este escenario, el Ministerio Público otorga los cuidados al SDIF, que canaliza al infante a un Centro de Asistencia Social (CAS) acorde a su perfil. En estos centros se cubren todas sus necesidades básicas y se brinda un seguimiento puntual para garantizar que su crecimiento sea adecuado, evitando que sus derechos fundamentales vuelvan a ser vulnerados bajo ninguna circunstancia.
Canales oficiales de denuncia confidencial disponibles para proteger a la niñez capitalina
El éxito de estos protocolos depende en gran medida de la participación ciudadana y la denuncia oportuna. El DIF de la Ciudad de México hace un llamado urgente a la población para reportar cualquier sospecha de maltrato de manera confidencial. La colaboración de vecinos, maestros y familiares es vital para detectar casos ocultos. Para facilitar este proceso, el Gobierno de la Ciudad de México ha puesto a disposición múltiples vías de contacto que garantizan el anonimato y la atención profesional:
- Correo electrónico: ppdmma@dif.cdmx.gob.mx para envíos de información detallada.
- Línea telefónica: 55 5604 0127, con atención en las extensiones 6000 o 6246.
- WhatsApp: Mensajería instantánea a través del número 55 4323 9242.
- Atención presencial: Calle Prolongación Xochicalco No. 1000, Colonia Santa Cruz Atoyac.
- Redes sociales: Reportes mediante las cuentas oficiales de la institución en internet.
La ubicación para la atención física se encuentra en la alcaldía Benito Juárez, donde el personal está capacitado para recibir denuncias y activar los protocolos de seguridad de forma presencial.
AM.MX/CV
