CIUDAD DE MÉXICO.- En una decisión histórica que marca un antes y un después en el olimpismo, el Comité Olímpico Internacional (COI) anunció este jueves una nueva política de elegibilidad que excluye a las atletas transgénero de las competiciones femeninas. Con este cambio, la participación en cualquier evento de categoría femenina en los Juegos Olímpicos quedará estrictamente limitada a mujeres biológicas, una medida que entrará en vigor a partir de los Juegos de Los Ángeles 2028.
La normativa, impulsada bajo la gestión de la presidenta Kirsty Coventry, busca “proteger la justicia, la seguridad y la integridad” en el deporte femenino. Para garantizar el cumplimiento de esta regla, el COI implementará una prueba genética obligatoria (mediante saliva o sangre) que se realizará una única vez en la carrera de cada atleta. El objetivo de este test es detectar el gen SRY, responsable del desarrollo sexual masculino, asegurando que no existan ventajas competitivas derivadas de la pubertad masculina.
Una decisión basada en la ciencia
El documento de diez páginas publicado por la junta ejecutiva del COI detalla que nacer hombre otorga ventajas físicas en fuerza, potencia y resistencia que se mantienen incluso después de una transición. Según los expertos del organismo, la ventaja de rendimiento masculina sobre las mujeres biológicas oscila entre un 10% y un 12% en atletismo y natación, pero puede superar el 100% en deportes de potencia explosiva o de combate.
Esta política también restringe la participación de atletas con diferencias en el desarrollo sexual (DSD), endureciendo los criterios que ya habían adoptado previamente federaciones de natación, atletismo y ciclismo.
“En los Juegos Olímpicos, los márgenes más pequeños marcan la diferencia; no sería justo que hombres biológicos compitieran en la categoría femenina”, afirmó Coventry.
El contexto político y el caso del boxeo
La medida se alinea con las directrices del gobierno estadounidense de Donald Trump, cuya orden ejecutiva “Keeping Men Out of Women’s Sports” condiciona fondos y visados a la exclusión de atletas transgénero en ramas femeninas.
En cuanto a las polémicas recientes, se confirmó que la campeona olímpica Lin Yu-ting ya superó su prueba genética y es elegible para competir. Por su parte, la argelina Imane Khelif ha manifestado que se someterá al proceso para asegurar su lugar en Los Ángeles 2028. Aunque la Carta Olímpica defiende el deporte como un derecho humano, el COI ha priorizado en esta ocasión la “protección de la categoría” sobre la inclusión total en el alto rendimiento.
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AM.Mx/kmj
