Ciudad de México.- Con más de 15 años de operación ininterrumpida, el Sistema de Bicicletas Públicas ECOBICI ha dejado de ser un proyecto piloto para transformarse en un pilar de la Red de Movilidad Integrada (MI) de la Ciudad de México. Actualmente, este modelo no solo es el más grande de la región, sino que se posiciona como un referente global al superar en eficiencia operativa a sistemas de ciudades de primer mundo, integrándose plenamente en la vida cotidiana de millones de capitalinos.
La evolución del sistema ha permitido que la bicicleta sea vista como una opción real, confiable y limpia para traslados al trabajo o la escuela. Gracias a una política de expansión constante, la Ciudad de México proyecta una imagen de vanguardia internacional, demostrando que la movilidad sustentable es la clave para ciudades más humanas. El éxito de ECOBICI radica en su capacidad para conectar diversos puntos de la metrópoli, reduciendo la dependencia de vehículos motorizados y fomentando la salud pública.
El sistema capitalino supera estándares internacionales con cifras de uso récord
Las métricas actuales colocan a ECOBICI en la cima del transporte compartido en el continente, contando con una flota de 9,308 bicicletas distribuidas en 689 cicloestaciones. Con una cobertura territorial que supera los 70 kilómetros cuadrados, el sistema capitalino abarca un polígono más amplio que el de redes globales como el Citi Bike de Nueva York. Además, registra más de 20 millones de viajes anuales, lo que evidencia una adopción masiva por parte de la ciudadanía que busca alternativas eficientes.
Un dato que destaca sobre el contexto global es la intensidad de uso de cada unidad; mientras el estándar internacional oscila entre 4 y 5 viajes diarios por bicicleta, las unidades de ECOBICI alcanzan un promedio de 10 viajes al día, duplicando la norma técnica. Esta rotación, que llega a picos de 12 viajes en días laborales, sitúa a la Ciudad de México por encima de sistemas latinoamericanos como Bike Itaú en São Paulo o EnCicla en Medellín, consolidando una confianza ciudadana sin precedentes.
Mantenimiento constante y monitoreo en tiempo real garantizan un servicio seguro
Para sostener este alto desempeño, la Secretaría de Movilidad implementa un esquema de mantenimiento preventivo y correctivo permanente. Dado que las bicicletas enfrentan un desgaste superior al promedio mundial, el sistema opera con revisiones constantes y ciclos regulares de ingreso al taller. Este modelo operativo asegura que cualquier unidad reportada con fallas, ya sea mediante la aplicación móvil o directamente en la cicloestación, sea retirada de circulación de manera inmediata para su reparación.
Este esfuerzo logístico permite que el sistema mantenga altos niveles de disponibilidad y seguridad para los usuarios. Al ser un transporte plenamente integrado con el Metro, Metrobús y RTP, el mantenimiento efectivo se vuelve vital para la cadena de viajes multimodales. La combinación de una política tarifaria accesible con una infraestructura robusta ha permitido que ECOBICI no solo sea un medio recreativo, sino un componente estructural que garantiza el acceso universal al transporte en la capital.
Impacto ambiental positivo posiciona a la Ciudad de México como referente global
Desde el año 2022, el uso intensivo de este sistema ha evitado la emisión de miles de toneladas de CO₂, contribuyendo de forma directa a la mejora de la calidad del aire y la recuperación del espacio público. Este impacto ambiental positivo ha convertido a ECOBICI en un caso de estudio para organismos internacionales y otras urbes que buscan transitar hacia modelos de movilidad equitativa y limpia. El éxito del sistema refleja un cambio cultural profundo donde la bicicleta es sinónimo de eficiencia y modernidad.
Hacia el futuro, el Gobierno de la Ciudad de México mantiene el firme compromiso de expandir este servicio bajo una visión de equidad territorial. La meta es seguir conectando barrios y colonias, reduciendo las brechas de transporte y fortaleciendo la sostenibilidad ambiental. ECOBICI no solo conecta destinos dentro de la capital; conecta a la Ciudad de México con las mejores prácticas del mundo, demostrando que desde América Latina se puede liderar la transformación hacia ciudades más saludables y resilientes.
AM.MX/CV
