CUAUTLA, MORELOS.- Después del cierre de la planta de Nissan en Morelos, que dejó sin empleo a más de 3 mil trabajadores, el gobierno federal encendió las alertas por el impacto económico y social que este golpe representa para la entidad. La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció la gravedad del escenario y presentó una estrategia integral para contener la pérdida de empleos y abrir nuevas oportunidades laborales en la región.
El cierre de la armadora no solo significó la salida de una empresa emblemática, sino que profundizó un rezago económico que, de acuerdo con autoridades, arrastra Morelos desde hace más de tres décadas. Aunque una parte de los puestos fue reubicada en Aguascalientes, el efecto local ha sido severo para miles de familias.
Ante este panorama, Sheinbaum informó que el gobierno federal trabaja de manera coordinada con la gobernadora Margarita González Saravia y la Secretaría de Economía para atraer nuevas inversiones. El plan busca diversificar las fuentes de empleo, con énfasis en los sectores manufacturero y automotriz, pero también en actividades que históricamente han sostenido a la entidad, como el campo. Durante este año se impulsará la producción agrícola como una vía inmediata para generar ingresos y empleo.
Otro eje clave del plan es el sector energético. Las inversiones en plantas de gas, proyectos iniciados en el sexenio anterior, fueron señaladas como estratégicas por su alta capacidad de generación de empleo. Estas instalaciones, orientadas a la exportación de gas hacia Asia, deberán cumplir estrictas normas de seguridad y de impacto ambiental para garantizar que su operación no afecte a otras actividades económicas locales.
A la par, el gobierno federal apuesta por proyectos de infraestructura como motores de empleo. Entre ellos destacan la construcción de un hospital del IMSS en Yecapixtla, el desarrollo de un centro de convenciones y la edificación de un puente de acceso a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Aunque no se ha precisado el número de plazas que generarán, estas obras suelen detonar una alta demanda de mano de obra en el sector de la construcción y servicios asociados.
Con este plan, la administración federal busca amortiguar el golpe dejado por la salida de Nissan y sentar las bases para una recuperación económica que permita a Morelos recuperar dinamismo y estabilidad laboral en el corto y mediano plazo.
AM.MX/fm
