CIUDAD DE MÉXICO.- En octubre de 2025, el consumo privado creció 0.8% respecto al mes anterior, registrando su quinto incremento mensual consecutivo. Este avance fue impulsado principalmente por un aumento del 6.6% en el consumo de bienes importados. Mientras tanto, el consumo de bienes nacionales tuvo una ligera caída de -0.2%, y los servicios nacionales aumentaron 0.4%, contribuyendo en conjunto a un crecimiento moderado en el consumo privado durante el mes.
En comparación con octubre de 2024, el consumo privado registró un crecimiento del 4.1%, sustentado en gran medida por el fuerte aumento del 20.6% en el consumo de bienes importados. Por otro lado, el consumo de bienes nacionales creció solo 0.3%, mientras que el consumo de servicios nacionales mostró un crecimiento más significativo del 2.3%, reflejando una mayor participación del sector servicios y del mercado externo en la demanda interna anual. En cifras originales, entre enero y octubre, el consumo privado registró un crecimiento acumulado de 0.5%, con incrementos equivalentes en sus componentes nacional e importado.
La inversión registró un avance de 0.9% respecto al mes anterior, impulsado principalmente por la construcción, especialmente la residencial. Por su parte, la inversión en maquinaria y equipo mostró debilidad, tanto en su componente nacional como importado, lo que limita un crecimiento más amplio en la inversión productiva durante el mes.
En términos anuales, la inversión fija presentó una contracción de 5.8% en octubre, reflejando un contexto de inversión débil a lo largo del año. El rezago persistente en la construcción y en inversión en maquinaria y equipo mantiene la formación bruta de capital fijo rezagada, indicando cautela por parte del sector privado frente a la expansión productiva. En cifras originales, entre enero y octubre la inversión registró una contracción de 7.4%, reflejo de descensos tanto en el sector privado como en el público.
El panorama económico de México refleja un comportamiento mixto entre consumo e inversión. El consumo privado ha mostrado señales de recuperación, sustentado principalmente por el impulso de los bienes importados y la expansión del sector servicios. Factores como el empleo, el aumento de salarios y un tipo de cambio favorable apoyan la demanda interna.
Durante 2026, eventos puntuales, como el Mundial de fútbol y campañas de ventas, podrían dar un impulso adicional. Por su parte, la inversión muestra un comportamiento más heterogéneo, reflejando cautela del sector privado frente a la expansión productiva.
La contracción acumulada y anual de la inversión evidencia que la capacidad productiva y la infraestructura requieren estímulos adicionales, y que el crecimiento a mediano plazo dependerá de factores externos, de la confianza empresarial y de la ejecución de proyectos de inversión pública y privada. Aunque 2026 podría registrar un crecimiento de la demanda interna moderado, este será vulnerable a cambios externos y a la evolución de la confianza del consumidor y empresarial.
AM.MX/fm
