CIUDAD DE MÉXICO.— El brillo, el color y los delineados gráficos vuelven a reclamar espacio en el maquillaje. Después de varios años dominados por los acabados naturales y la estética “clean girl”, la conversación de belleza empieza a moverse hacia looks más expresivos, construidos y visibles. No se trata solo de una tendencia estética, sino de una señal de cambio en la forma en que los consumidores, especialmente los más jóvenes, usan el maquillaje para diferenciarse.
Este giro no ocurre de forma aislada. Responde a una búsqueda creciente de personalidad y experimentación, amplificada por la cultura pop. Fenómenos como Euphoria, así como figuras como Zara Larsson y otras artistas que han apostado por maquillajes coloridos, gráficos y llenos de brillo, han reforzado la idea de que la expresividad vuelve a ser sinónimo de relevancia estética.
En México, estas tendencias comienzan a reflejarse con mayor fuerza entre consumidores jóvenes y altamente conectados con plataformas digitales. Circana, consultora global líder en tecnología, inteligencia artificial y análisis de datos, identifica un crecimiento sostenido en categorías asociadas a color, brillo y construcción de looks más elaborados, impulsado por consumidores que buscan productos con mayor capacidad de personalización y expresión. Durante el último año, categorías como sombras con terminado glitter y delineadores con brillo registraron crecimientos de 34% y 13% respectivamente en el mercado mexicano.
Además, el interés por tendencias inspiradas en maquillaje maximalista y rutinas virales continúa creciendo entre consumidores de la Generación Z, particularmente a través de plataformas como TikTok e Instagram, donde los looks más expresivos y experimentales han ganado relevancia frente a los estilos minimalistas que dominaron tras la pandemia.
El maximalismo comienza por los labios. Según Circana, existe un cambio claro en la manera en que los consumidores se relacionan con el maquillaje para labios. Más que un producto aislado, crece la búsqueda de combinaciones. Los llamados lip combos, que integran delineado, relleno y brillo, comienzan a estructurar la rutina de maquillaje.
La categoría de productos para labios creció 51% en valor en América Latina, con un aumento de 10% en labiales, 52% en gloss y 53% en delineadores labiales. El desempeño refleja una expansión impulsada por productos que permiten construir efectos más elaborados, en línea con la creciente adopción de rutinas más complejas. Al mismo tiempo, los kits y combinaciones listas para usar crecieron 35%, reforzando la consolidación de un uso integrado entre productos.
En México, los delineadores labiales registraron un crecimiento de 28%, consolidándose como una de las categorías más dinámicas dentro de la tendencia hacia looks más definidos y construidos.
El avance viene acompañado de una estética más marcada, donde tonos oscuros como vino y cereza recuperan protagonismo junto a marrones y tonos nude asociados a los años noventa. En los acabados, el brillo intenso, casi vinílico, comparte espacio con texturas aterciopeladas y efectos más elaborados, como degradados y contornos definidos.
“Estamos viendo surgir consumidores que entienden el maquillaje como una herramienta de expresión y no únicamente funcional. Para muchos, el maquillaje deja de cumplir solo una función de corrección o realce y vuelve a utilizarse como una herramienta de identidad y experimentación”, afirma Ana Seccato, directora comercial y analista de belleza de Circana.
La estética de piel ligera, limpia y luminosa no desaparece, y sigue siendo la preferida por una parte importante de los consumidores. Sin embargo, para los beauty enthusiasts, consumidores activos y altamente conectados con las tendencias de la categoría, comienza a funcionar como base para construcciones más marcadas. Sobre ella ganan espacio ojos con glitter, delineados gráficos, colores vibrantes y acabados metálicos, frecuentemente combinados en un mismo look. El maquillaje deja de buscar neutralidad y comienza a asumir protagonismo.
La tendencia también se refleja claramente en el maquillaje de ojos. El delineador ya representa 21% de las ventas del segmento y 4% del total de maquillaje, dejando atrás un papel discreto para convertirse en un elemento de diseño, con líneas gráficas y contrastes de color.
En México, el crecimiento de productos asociados a looks más experimentales también responde a una mayor influencia de creadores de contenido y comunidades digitales especializadas en belleza. Circana identifica que consumidores jóvenes muestran una mayor disposición a probar combinaciones de color, acabados brillantes y productos multifuncionales, alejándose gradualmente de las rutinas minimalistas.
Asimismo, categorías vinculadas a sombras de ojos reportaron avances de 10% en el mercado mexicano, consolidando una transición hacia estilos donde la expresividad visual gana peso frente a la búsqueda de naturalidad absoluta. En contraste, categorías como eyelashes y eyeliners mostraron caídas en México, reflejando cómo el consumo comienza a concentrarse en productos específicos asociados a acabados luminosos y construcción de looks más personalizados.
Si el ciclo anterior estuvo marcado por la búsqueda de naturalidad, el momento actual abre espacio para el contraste, la experimentación y la expresión.
AM.MX/fm
