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Francisco Medina

La espera duró exactamente cuatro horas…la cita estaba programada para las 9 de la mañana, en el consultorio 2 de urología del Hospital 1º. De Octubre del ISSSTE…el primer obstáculo fue que el expediente de mi madre, una mujer de 77 años de edad, no estaba y habría esperar hasta que lo trajeran del archivo, por lo que el turno se postergaría…los pacientes, la mayoría de ellos personas de la tercera edad, habían también llegado temprano a su cita, pero todos pasaron a consulta con un retraso de más de una hora y media…uno de ellos comentaba que cada vez las citas eran más esporádicas y que le había preguntado al doctor si se trataba de una estrategia para que se murieran los pacientes, además de que en las farmacias siempre hay desabasto de medicamentos y si es urgente contar con él, pues les comentaban que la solución era comprarla…la espera se hacía larga…y fueron cuatro horas para una revisión de escritorio que no duro más de 5 minutos….la doctora le preguntó a mi madre si llevaba todos los documentos que necesitaba, y la placa que le habían tomado ha ce más de tres meses…la doctora lo revisó y dijo que necesitaba una placa nueva porque esa no estaba en contraste y había que verificar si lo que ella sospecha es un tumor en el riñón u otra cosa…mi madre le explicó que el diagnóstico que le habían dado era un enema en el riñón producto de un golpe que se dio al caerse…la doctora revisó el expediente y comprobó que si se trataba de eso, pero que quería verificarlo con una nueva tomografía, por lo que expidió la orden correspondiente y pidió que se programara una cita con ella en cuanto se tuvieron los estudios…La cita con la doctora fue programada para el 24 de noviembre, si leyó usted bien, noviembre, a tres meses…con la fecha procedimos a sacar la cita para la tomografía, pero la encargada de hacer eso, muy tranquilamente nos dijo que tenía citas hasta diciembre, para ser exactos alrededor del 15 de diciembre…le cuestioné que cómo era posible que me quisiera dar una cita para una tomografía que necesitaba ver la doctora después de la cita de la consulta, y dijo textualmente “pues no hay de otra, hágale como quiera”, así de ese tamaño…vaya con su doctora y dígale…para no hacer caminar a mi madre le pedí que me esperara…la doctora fue tajante pues reprograme la cita…el encargado de hacerlo dijo que no podría ser en diciembre después del 15 porque la doctora sale de vacaciones…así que al final, después de 4 horas de espera y una consulta de cinco minutos, todo quedó en una nueva cita para el 3 de enero, a las 9 de la mañana…lo que presagia otra vez una pérdida de cuatro horas para una consulta de cinco minutos…con ello es un hecho, el ISSSTE traiciona a quienes dedicaron si vida al servicio público…

 

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