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Francisco Medina

El domingo 1 de septiembre, de 1968, durante su IV Informe de Gobierno, el presidente Gustavo Díaz Ordaz amenaza con sofocar el movimiento estudiantil: “…hemos sido tolerantes hasta excesos criticados; pero todo tiene un límite y no podemos permitir que se siga quebrantando el orden jurídico, como a los ojos de todos ha venido sucediendo”… Aborda el problema estudiantil mencionando la intervención de “manos no estudiantiles, visibles fuerzas internas y externas”. A continuación declara: “Defenderé los principios más caros arrastro las consecuencias. No quisiéramos vernos en el caso de tomar medidas que no deseamos, pero que tomaremos si es necesario”… Díaz Ordaz evadió en su informe proponer soluciones a los puntos del pliego petitorio, diciendo que no había presos políticos, defendiendo el artículo 145, etc. Además, amenazó “no quisiéramos vernos en el caso de tener que tomar medidas que no deseamos, pero tomaremos si es necesario; hasta donde estemos obligados a llegar, llegaremos… ante la creciente y manifiesta inconformidad de los habitantes de esta gran capital es ineludible deber de la autoridad hacer uso de la fuerza para restablecer el orden jurídico indispensable a toda sociedad organizada”… Después del Informe presidencial el gobierno recrudece las medidas represivas contra el movimiento estudiantil. Los dirigentes de las centrales obreras y campesinas ligadas al PRI, así como los diputados y senadores priistas se muestran más belicosos hacia el movimiento y propagan con vehemencia su adhesión a la posición presidencial. Los medios de comunicación incrementan la campaña contra el movimiento. Los gobiernos de los estados de la República también adoptan medidas más represivas: en Puebla el ejército toma la Universidad, y en Sinaloa el gobernador Sánchez Celis amenaza con suspender el presupuesto a la Universidad”. Consuelo Sánchez, cronología.

El lunes 2, el CNH declara: “Nosotros no vamos a dialogar con la presión de los tanques y las bayonetas encima d nosotros… retiren los tanques de las calles, retiren el ejército de la calle… y entonces públicamente estaremos dispuestos a debatir, antes no”. El mismo CNH lanza un Manifiesto a la nación en donde señala: “Nuestro movimiento, por ello, no es una algarada estudiantil más; esto debe comprenderse muy bien por quienes se obstinan en querer ajustar sus nuevas realidades a los viejos sistemas obsoletos de su ‘revolución mexicana’, y de su ‘régimen constitucional’, de su ‘sistema de garantías’ y otros conceptos vacíos, engañosos, de contenido opuesto a lo que expresan”. El Presidente “sólo dejó una disyuntiva a quienes desde el Zócalo, hemos exigido una respuesta a las demandas con concentraciones populares: o aceptamos sus ‘soluciones’ sin seguir presionando; o se reprime, ahora en definitiva, este movimiento popular apelando al ejército, la marina y la aviación (…) Negamos que por nuestra parte existan presiones ilegítimas hacia el Gobierno; pero la falta de respuesta a una demanda lleva necesariamente a la acción popular: única vía que queda abierta ante un régimen sordo y mudo (…) La disyuntiva que se nos plantea entre aceptar sus soluciones o esperar la represión total…Hasta hoy no hemos recibido otra respuesta que el aumento de la represión, las amenazas y las calumnias que pretenden cambiar la opinión pública para volverla desfavorable a nosotros (…) El Gobierno puede solucionar este prolongado conflicto cuando quiera. Nosotros siempre hemos estado dispuestos a hacerlo”. Consejo Nacional de Huelga, respuesta al IV Informe Presidencial.

El secretario general de la CTM Fidel Velázquez hace la declaración en la que la confederación “expresa claramente su intención de participar…, en el tono, grado y con las consecuencias que sean requeridas para dar fin al clima antijurídico y de anarquía en que se quiere sumir al país y para desenmascarar a los agitadores”.

El 3 de septiembre, el CNH responde a lo planteado por el presidente en su informe y ratifica y demanda de diálogo público.

El CNH propone que el diálogo:

1) Se base en el pliego petitorio.

2) Se desarrolle exclusivamente entre los representantes del Poder Ejecutivo y los del CNH.

3) Se inicie en la Unidad del Congreso del Centro Médico del IMSS el día lunes 9 de septiembre a las 5 de la tarde. Y sea transmitido por Radio Nacional y Tele Sistema Mexicano. Si esta proposición no es considerada conveniente por el Poder Ejecutivo, el CNH, asienta, está dispuesto a discutir otras propuestas”.

Ese mismo día, el obispo Orozco Lomelín declara que no hubo profanación de la Catedral. En un manifiesto público, el CNH responde al informe presidencial: “Negamos que por nuestra parte existan presiones ilegítimas hacia el gobierno; pero la falta de respuesta a una demanda lleva necesariamente a la acción popular; única vía que queda abierta ante un régimen sordo y mudo”.

El miércoles 4, el CNH envía a distintas dependencias oficiales documentos escritos en los cuales ratifica su disposición al diálogo.

(Referencias: Diario Excelsior, El Universal, revista Por Qué?)

AM.MX/fm

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