CIUDAD DE MÉXICO.— El arranque de 2026 llega acompañado de uno de los periodos más desafiantes para la economía personal con la famosa “cuesta de enero”. Tras los gastos de fin de año, millones de mexicanos enfrentan un escenario de menor liquidez, compromisos financieros acumulados y la necesidad de retomar el control de sus finanzas, en un contexto donde el manejo del crédito se vuelve determinante para la estabilidad económica y el acceso a mejores oportunidades financieras.
Banxico pronostica que el primer trimestre de 2026 se perfila con mayor presión para la economía familiar. La estimación de inflación general ha sido ajustada de 3.5% a 3.7%, mientras que para el segundo trimestre pasó de 3.2% a 3.3%, lo que anticipa un entorno de carestía más persistente. Este escenario obligará a las familias a enfrentar el arranque del año con mayor cautela financiera, cambios en los hábitos de consumo y una planeación más estricta.
Paralelamente, datos del INEGI revelan que una proporción significativa de los hogares destina parte de sus ingresos al pago de deudas, lo que hace que el inicio del año sea un momento crítico para revisar hábitos financieros y replantear prioridades.
Especialistas en información crediticia advierten que el comportamiento de pago de deudas es el factor más relevante en la evaluación del historial crediticio. “No es el monto de la deuda lo que más impacta el score, sino la puntualidad y consistencia con la que las personas cumplen sus obligaciones financieras”, señaló Juan Manuel Ruiz Palmieri, CEO de Círculo de Crédito. En este sentido, incluso atrasos pequeños durante la cuesta de enero pueden generar efectos negativos que se reflejan durante meses o incluso años.
Aunque las deudas se reportan en pesos mexicanos, la legislación establece que la permanencia de la información negativa en las Sociedades de Información Crediticia, como Círculo de Crédito, se determina con base en su equivalencia en Unidades de Inversión (UDI).
Esto implica que una deuda impaga puede permanecer registrada entre uno y hasta seis años, dependiendo de su monto, lo que puede limitar el acceso a nuevos créditos en un momento en el que muchas personas buscan liquidez para iniciar el año.
La información en la plataforma de Círculo de Crédito queda de la siguiente manera:
• Las deudas con un monto hasta 25 UDIs permanecen registradas durante 12 meses.
• Aquellas que van de más de 25 y hasta 500 UDIs se mantienen en el historial por 2 años.
• Las deudas de más de 500 y hasta 1,000 UDIs permanecen durante 4 años. Finalmente, los adeudos de más de 1,000 y hasta 400,000 UDIs pueden permanecer en el historial crediticio hasta 6 años, siempre que no exista un proceso judicial o fraude.
Reducir saldos, regularizar pagos atrasados y evitar el uso excesivo del crédito, especialmente en productos revolventes, contribuye a mejorar gradualmente el historial crediticio y a fortalecer su credit score. “Un inicio de año con pagos al día envía una señal positiva al sistema financiero y puede abrir la puerta a mejores condiciones de financiamiento a lo largo de 2026”, añadió Ruiz Palmieri.
Tener deudas no es necesariamente negativo. Cuando se administran de forma responsable, los créditos permiten construir un historial sólido y acceder a productos financieros bajo mejores condiciones.
Revisar el Reporte de Crédito Especial, disponible gratuitamente cada 12 meses, es un hábito positivo para conocer la situación actual, detectar posibles inconsistencias y tomar decisiones informadas. En un entorno financiero cada vez más digital y competitivo, comenzar 2026 con orden financiero y un manejo consciente del crédito puede marcar la diferencia en la salud financiera de los hogares mexicanos.
AM.MX/FM
