Ciudad de México.- La música de cámara volvió a tomar protagonismo en la capital del país con la realización de la décima cuarta edición del Concurso Nacional de Música de Cámara “Ollin Yoliztli”, encuentro que reunió a jóvenes intérpretes provenientes de distintas regiones de México en el Centro Cultural Ollin Yoliztli. Durante dos jornadas marcadas por la exigencia artística y la emoción escénica, 16 agrupaciones participaron en el certamen organizado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
El concurso, impulsado a través de la Dirección Ejecutiva de Educación Artística y Cultura Comunitaria, la Dirección Académica del Centro Cultural Ollin Yoliztli y la Escuela de Música Vida y Movimiento, busca fortalecer la difusión de la música de cámara y generar espacios de formación, intercambio y proyección para nuevas generaciones de músicos.
Cuarteto de las Flores obtiene máximo reconocimiento del certamen musical
El primer lugar del concurso fue otorgado al Cuarteto de las Flores, agrupación integrada por Juan Manuel González en la viola, Édgar Román y Juan Pablo Ortega en los violines, además de Alanis Pérez en el violonchelo.
El ensamble presentó un repertorio integrado por Las tres miniaturas de Gustavo Campa, el primer movimiento del Cuarteto n.º 9 de Ludwig van Beethoven y fragmentos del Cuarteto de cuerdas n.º 1 en sol menor de Edvard Grieg.
“Nos sentimos muy dichosos, muy orgullosos de haber participado en el concurso y sí se llevó un esfuerzo muy grande; la sensación de satisfacción es todavía mejor, aunque el sentimiento de hacer música juntos, con buenos amigos, buenos compañeros, compartir juntos es lo que más me emocionó de este concurso, más que haber ganado un lugar o lo que sea, el hacer música juntos es muy gratificante para mí”, comentó Édgar Román, violinista del grupo.
Por su parte, Alanis Pérez compartió la experiencia emocional que implicó competir en el certamen.
“Participar en este tipo de concursos es una experiencia increíble; el hacer música de cámara te demanda muchísimo en muchos aspectos: es ensamblar, cada uno tiene que tener interiorizadas muy bien sus partes y es un estudio conciente y constante. Ya cuando llega la hora del concurso, obviamente está este nervio que todos tenemos antes de una presentación, de un concurso, de una audición, pero es lo bonito de tener esta sensación que no la tienes todos los días”, expresó.
Concurso reunió ensambles juveniles provenientes de distintas regiones mexicanas
El segundo lugar fue para el dueto SaxPer, integrado por saxofón y percusión, mientras que el tercer sitio correspondió al Cuarteto Samara, especializado en fagotes.
Además, el premio a la Mejor Interpretación de una Obra Mexicana fue entregado al Dúo Katze, conformado por voz y guitarra, mientras que el Alder Guitar Trío recibió una mención honorífica. Todas las agrupaciones reconocidas obtuvieron un estímulo económico como parte del certamen.
Entre los participantes también destacó el Arvet Piano Trío, agrupación integrada por músicos originarios de Puebla, Tlaxcala y Coahuila, quienes interpretaron obras de Manuel M. Ponce y Beethoven tras ocho meses de trabajo conjunto.
“Emocionados por participar, creo que hicimos un buen esfuerzo en venir y yo siempre digo que ya ganamos estando aquí. Este tipo de música, este tipo de grupos no tienen mucha oportunidad de participar y nosotros tenemos la fortuna de estar aquí”, aseguró Ricardo Rangel, violonchelista del ensamble.
Jurado especializado evaluó interpretación sensibilidad y trabajo colectivo escénico
La evaluación estuvo a cargo de Ignacio Mariscal, Héctor Rojas y Manuel Hernández, músicos y docentes con amplia trayectoria dentro de la escena académica y concertística nacional.
Ignacio Mariscal, integrante de Concertistas de Bellas Artes, destacó el nivel mostrado por las agrupaciones finalistas y explicó algunos de los criterios utilizados durante la deliberación.
“Siempre es muy difícil decidir quién sigue y quién se queda. Fueron dos días de intensa labor, de discusión con mis compañeros del jurado para tomar esta decisión. Estoy muy sorprendido y muy contento del nivel de los participantes, de los cinco finalistas más los que se quedaron algunos por diversas razones. (…) Entre los criterios, lo que comprende la música de cámara es la integración, el ensamble, la unidad y la amalgama de los participantes; segundo, es la afinación, el ritmo y la interpretación por último, la sensibilidad para decir lo que se está interpretando, todo eso lo tomamos en cuenta”, señaló.
La etapa final del concurso inició el jueves a las 10:00 horas con la participación de los cinco ensambles seleccionados, quienes interpretaron una tercera obra distinta a la presentada durante la ronda eliminatoria.
Concurso impulsó interpretación de repertorio mexicano entre jóvenes músicos participantes
El certamen reunió agrupaciones en formatos de dúo, trío, cuarteto, quinteto y sexteto, integradas por jóvenes de entre 18 y 30 años, tanto nacionales como extranjeros residentes en México. Como parte de los requisitos de participación, cada ensamble interpretó dos piezas compuestas entre el Renacimiento y el siglo XXI, incluyendo obligatoriamente una obra de compositores mexicanos.
La ceremonia de premiación contó con la presencia de Tomás Gutiérrez Patiño, director de la Escuela de Música Vida y Movimiento; Martha Moreira García, subdirectora de la institución; y Wendy Holdaway, coordinadora del concurso.
AM.MX/CV
