Por David S. Celin

Dos guitarras, un piano, un centenar de fans y una excelente voz, es lo único que necesitó la cantante española Conchita para ofrecer un show sin igual: Íntimo. Personal. Romántico.

La cita fue el Foro Del Tejedor, dentro de El Péndulo (La Roma). A las 21:30 horas del sábado 4 de mayo, la intérprete descendió del segundo nivel del recinto y se dirigió al escenario, mientras era recibida entre gritos y aplausos. Tomó su guitarra y comenzaron las primeras notas.

Entre su setlist incluyó conocidas canciones de su trayectoria. Muchas de ellas hablan de amores, y otras más del desamor; unas tienen toques motivaciones [🎶 dicen que si una puerta se cierra se abre otra, no sé. Más grande mas bonita y mas fácil que ayer […]  y esta vez lo que en vez de una puerta, viene un ventanal 🎵].

También hubo canciones de buena suerte, de balones por el cielo, de recuerdos, de locas y tontas, y de «proverbios chinos». Una inédita [confesó que México le da buena suerte con sus nuevas canciones] y otra más como parte de un tributo a Mecano y a su paseo dominical.

Incluyó canciones de todos sus discos (Nada más, 4000 palabras, Tocando Madera, Zapatos Nuevosy Esto era), hasta de su más reciente producción: Incendios. Algunas canciones [y aunque muchos no lo quieran reconocer] son más memorables que otras, pero eso no importó para que todas fueron coreadas por los asistentes.

De hecho, Incendios la traería a México en septiembre de 2017. Sin embargo, días antes, el 19, un sismo de 7.2 grados impidió su presentación. Por la contingencia que se vivía en la Ciudad de México, no se abrió el telón para ella en aquel momento. Sin embargo, en esta ocasión, sí cumplió y por partida doble. Con una presentación en el Foro Viena y en el Foro del Tejedor. Con llenos totales en ambos recintos.

Conchita es una cantante que no trae consigo la mercadotecnia y publicidad de una gran productora musical. No, ella misma promociona sus presentaciones, sus discos. En su página web, y en cada uno de sus conciertos, se podrá encontrar parte de su staff vendiendo pulseras oficiales (con célebres frases, como «Qué jodidamente increíble es quererte») hasta playeras y discos, que no son fáciles de conseguir en México.

La velada no acabó con “Las 8 y 10”, de su disco Incendios, en la que todos estuvieron de pie, coreando y aplaudiendo. Al final, Conchita se dio tiempo de saludar a sus fans —algunos venían de otros estados—, dio autógrafos, se tomó fotos.

Y solo quedó decir: «Lo hicimos». [🎶 Verás lo mucho que vas a bailar… cuando te diga que al final lo hicimos…🎵].

AM.MX/dsc

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