Es una enfermedad silenciosa y el hecho de ver bien no nos exenta de padecerla, ya que lo último que se afecta es la visión central, es decir, podemos seguir viendo las caras de las personas o leyendo sin dificultad, ignorando que podemos tener ya el padecimiento
México no cuenta con un registro nacional ni con la incidencia y prevalencia clara sobre esta enfermedad, advierte senador López Brito. Piden que se establezca una Norma Oficial Mexicana para prevenir el padecimiento.