Esta técnica poco invasiva permite prescindir de las agujas largas y las visitas estresantes al laboratorio. El método podría facilitar el acceso a la salud cerebral, permitiendo pruebas masivas y un monitoreo constante desde el hogar.
Numerosas personas que sobreviven a un accidente cerebrovascular (ACV) logran retomar su vida cotidiana, pero con el paso del tiempo pueden aparecer dificultades en la memoria, la atención o el razonamiento.
Según el reporte oficial, hasta el último corte se han confirmado 2 mil 313 casos de influenza, de los cuales el 52.9% corresponde al virus A H1N1, seguido de la influenza A H3N2 con 33.6%, influenza A no subtipificada con 10.2% y la influenza B con 3.3%.