“No sólo los trabajadores están quedando a la deriva para el sostenimiento de sus familias, sino que están presentando enfermedades físicas y emocionales derivadas de la incertidumbre laboral y salarial que enfrentan”, asegura.
Reconoce que el principal problema que reclaman los mexicanos es la inseguridad, por lo que es correcto que los poderes Ejecutivo y Legislativo atiendan esta demanda