México es como un puente terrestre entre Estados Unidos y el resto de América Latina, es un punto de llegada de personas que vienen de Centroamérica o del cono sur; hoy día también de África y Asia. México es un país de tránsito e históricamente lo ha sido.
Una consecuencia directa de la emigración forzada de centroamericanos, específicamente salvadoreños que huían de la guerra, fue la transnacionalización de la delincuencia ejercida por las pandillas de los ‘mara salvatrucha’