MORELIA.— Once policías municipales de Ecuandureo, Michoacán, se encuentran prófugos de la justicia. Los elementos participaron en los bloqueos carreteros y quemas de vehículos tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
⇒ El pasado 24 de febrero, los policías municipales fueron detenidos, pero un juez los dejó en libertad. El pasado 18 de abril, la Fiscalía General de Michoacán logró que se revocara esa determinación, por lo que ahora son buscados para ser llevados a los tribunales.
“De acuerdo a la resolución que se emitió por la segunda instancia del ámbito local del Poder Judicial, nuevamente se reactivaron las mismas órdenes de aprehensión y, por lo tanto, están fugitivos en este caso“, afirmó el fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña.
Entre los agentes vinculados presuntamente al CJNG se encuentra Jorge Andrés Valencia, director de la Policía Municipal de Ecuandureo, así como los siguientes diez elementos (originarios del Estado de México, Jalisco y Michoacán) de la corporación:
• Luis Enrique F. B., de 28 años
• Fernando José P. V., de 26 años
• Jesús Ignacio P. V., de 27 años
• Alexander M. V., de 21 años
• Omar M. V., de 19 años
• Juan Carlos V. S., de 20 años
• Pablo F. S., de 28 años
• Cristopher V. R., de 18 años
• Reinaldo V. S., de 35 años
• Sostenes M
La casi docena de policías municipales son nuevamente buscados por las autoridades, luego de que una magistratura de Sala Unitaria Penal dio entrada a la apelación interpuesta y determinó revocar la resolución que concedió la salida de la suspensión condicional del proceso.
⇒Incluso, el juez de control es investigado por la Comisión de Disciplina Judicial por la posible comisión de una falta administrativa, por lo que se ordenó su suspensión y abrir un proceso en su contra.
El día de su detención, los once policías de Ecuanduero se encontraban en la región de Zamora; tenían cerrada la circulación, estaban encapuchados y no portaban insignias oficiales que permitieran su identificación. Entre sus pertenencias tenían dosis de metanfetamina y parches alusivos a las Fuerzas Especiales del R1, una célula que lideraba Rubén Guerrero, hijo de Heraclio Guerrero, El Tío Lako.
En sus teléfonos celulares se encontraron conversaciones con miembros del CJNG, a quienes presuntamente filtraban información de los operativos que se realizaban en la región.
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AM.MX/dsc
