Teresa Gil
laislaquebrillaba@yahoo.com.mx
La casa donde murió Ramón López Velarde, en la avenida Álvaro Obregón de la Colonia Roma, se ha convertido en un problema porque desde la Secretaría de Cultura de la CDMX, se quiere transformar. Se trata de un entorno que acoge varios organismos incluido un café, que según su extensión rebasa los 700 metros cuadrados. Grupos de intelectuales que deben de ser adictos al lugar, han publicado un escrito señalando los cambios prácticamente como una agresión. Si se analiza el caso, desde la jefatura se plantea al parecer un cabaret, pero un proyecto de participación de indigenismo y afromexicanos. El caso puede tener una intención atrás de quienes denuncian, y la verdad es que López Velarde es un ser que puede estar en cualquier parte porque como poeta lo está en todo el país. como lo está su Suave Patria. Lo ideal, es que las partes lleguen a un acuerdo y el problema se termine. Y recuerden que el zacatecano cumple el 15 de junio, 138 años de haber nacido y vale más recordarlo por sus bellos poemas, que por pleitos que lo alteran. El lugar es muy grande y pueden caber todos. En su gran poema, La Suave Patria, atendamos solo a los truenos del poeta:
Trueno de nuestras nubes, que nos baña
de locura, enloquece a la montaña,
requiebra a la mujer, sana al lunático,
incorpora a los muertos, pide el Viático,
y al fin derrumba las madererías
de Dios, sobre las tierras labrantías.
AMIGOS REUNIERON SUS ÚLTIMOS POEMAS Y DESDE 1932 ClRCULAN
El son del corazón (Planeta-Conaculta 2022) es un pequeño libro que reproduce el nombre de uno de los poemas de Ramón López Velarde, libro que fue publicado por primera vez en 1932. Desde entonces ha tenido otras ediciones como la de los datos señalados arriba. Se hace la aclaración que los amigos que hicieron la primera edición, la forjaron a partir de los poemas hechos entre 1919 y 1921. La edición tienen 17 poemas y está publicado en primer término el que da el nombre, un poema de 9 tercetas. En la obra, breve, de 86 páginas se acogen cuatro personajes que dan cuenta de su amistad y de su encuentro con el gran poeta, que nació en Jerez Zacatecas el 15 de junio de 1888 y murió en la capital el 19 de diciembre de 1921. Dos versos:
Una música íntima no cesa,
porque transida en un abrazo de oro
la Caridad con el Amor se besa.
¿Oyes el diapasón del corazón?
Oye en su nota múltiple el estrépito
de los que fueron y de los que son.
OTRO POETA, XAVIER VILLAURRUTIA, FUE A CONOCERLO A LOS 15 AÑOS
Es muy interesante la forma como abordan el libro los amigos, entre los que se reconoce a otro gran poeta Xavier Villaurrutia, que señala como a los 15 años fue a conocerlo. Cuando y como el que sería gran poeta describe como lo trató Ramón, con tanta gentileza. Xavier llegó a ser uno de los grandes poetas del modernismo. La maestra y filósofa Concha Alvarez quien murió joven dos años después de Ramón, describe a López Velarde como “Buen mozo, Ramón, bien plantado tipo atrayente de hombre guapo, con su cabeza varonil y su cabello ondulado, moreno pálido el color, los ojos oscuros muy grandes y tiernos, los labios muy gruesos con un bigote oscuro bien cuidado sobre ellos, las manos blancas y finas”. Con esa belleza en el cuerpo y en la mente, el gran poeta que el PRI quiso convertir en el poeta de México. el mismo se lo ganó con su talento y modo de ser. Murió a los 33 años, la edad de Cristo, cuando él prefería a Mahoma.
La edad de Cristo azul se me acongoja
porque Mahoma me sigue tiñendo
verde el espíritu la carne roja,
y los talla al beduino y al hurí,
como una esmeralda en un rubí.




