domingo, mayo 19, 2024

ACENTO: El miedo no anda en burro

Salvador Flores Llamas

Parece que Peña-Meade y el Peje se pusieron de acuerdo: los dos primeros no atacan al segundo ni éste a ellos, pero sí la han emprendido contra Anaya, y Peña-Meade usan ilegalmente órganos del estado para perseguirlo.

No han podido llegar más lejos, porque no hay elementos más que para tratar de difamarlo ante los ciudadanos.

¿Acaso temen que Ricardo gane la elección presidencial?

Queda claro el pacto Peña-Amlo, por el cual aquél arropa a López para que gane la Presidencia, a cambio de la amnistía que éste le prometió para no hacerlo comparecer ante la justicia, de lo que EPN pide su limosna.

Precisamente eso ha enfatizado Anaya: de encontrar a Peña culpable, irá a la cárcel, e insiste en que se nombre un fiscal imparcial, no un carnal, como el que con tanto afán buscó EPN.

Al mostrar Anaya su abierta oposición al fiscal carnal, que daría a Peña 9 años de impunidad, los ataques oficiales iniciaron en un periódico; advertido de que se atuviera a las consecuencias, si no desistía de tal propósito.

¿Montado ya en el poder, Obrador cumpliría su palabra?

Peña cayó en el garlito de la amnistía que le prometió Amlo, fiel a su costumbre de decir a sus oyentes lo que desean escuchar, aunque después los traicione, como hizo con su padre político, Cuauhtémoc Cárdenas, que lo encumbró, pero él le quitó el PRD y la candidatura presidencial para convertirse en candidato eterno.

¿De llegar al poder, a quién le haría caso: a EPN o a sus segundos, que le exigirían sin duda que lo pasara por las armas?

Montado en su nube de supuesto puntero, López dice que Meade y Anaya se hacen bolas por el segundo lugar en las encuestas, que a J. Antonio lo empujan con mucha propaganda cual si fuera producto chatarra, y que Ricardo es un candidato de comisaría.  

Pero Obrador sabe que su tinglado de encuestas cuchareadas para ponerlo de puntero electoral y sus bots en redes sociales, que lo encumbran y atacan en montón a quienes lo agreden, él los  manipula y no le aseguran vencer.

Tampoco se lo avala el pacto con Peña, y tan no está seguro de ganar el domingo que Yeidckol Polewnsky, presidenta aparente de Morena, advirtió que no se les ocurra cometer fraude (fraude para ellos es que no triunfe el Peje) porque se les aparecerá el diablo.

De estar seguro de triunfar, tampoco habría sido necesario que él advirtiera a los banqueros que podría desatarse el tigre.   

Por eso, él y Peña promovieron y difundieron especies contrarias a Ricardo por todos los medios posibles:

Da risa que Amalia García, expresidenta nacional del PRD y fundadora, igual que Ifigenia Martínez, apenas se dieran cuenta que su partido formó frente con el PAN, que defiende tesis opuestas, y rechazaran la alianza y anunciaran que se iban con Morena, donde ya estaban hace tiempo. Fue una mera argucia mediática.

Asímismo propalaron declaraciones de gente que mentía ser dirigente nacional del PRD para descalificar la alianza con el PAN, y más noticias falsas.

Como que hay guerra interna del frente contra Ricardo, y que  los calderonistas lo detestan. Esto no extraña si Ernesto Cordero, sedicente senador del PAN, presentó ante la PGR nueva demanda contra aquél, enviado por su amigocho Meade con anuencia de Calderón, que repele a Anaya porque evitó que Margarita fuera la candidata presidencial del PAN y él se apoderara de nuevo del partido para manejarlo a su antojo, como hizo desde Los Pinos.

El PRI triunfó al convencer a 7 gobernadores del PAN (Martín Orozco, de Aguascalientes; Carlos Mendoza Davis, de BCS; José Rosas Aispuro, de Durango; José Antonio Gali, de Puebla; Francisco Domínguez, de Querétaro; Carlos Joaquín González, de Quintana Roo, y Francisco Javier García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas) que publicaran un desplegado para decir que se entenderán con quien gane la Presidencia; pero no logró que se desligaran de Ricardo.

También los gacetilleros del PRI divulgaron diversas especies sobre batallas intestinas dentro del PAN y contra Ricardo.

Bien dicen que “el miedo no anda en burro”.

En fin, el voto libre de los mexicanos escogerá al Presidente que deseen, y ojalá sea el mejor, no quien ya se autoproclama tal y jura y perjura que no se reelegirá ni será dictador, cuando lo trae en su gen y es el único que manda en su partido, al que maneja como único dueño.

llamascallao@hotmail.com

@chavafloresll

 

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