ANÁLISIS A FONDO: ¿Realidad o Ficción?

Fecha:

Francisco Gómez Maza

  • Todo parece tan fantasioso

  • Pero los fantasmas son reales

El juicio a Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, en Brooklyn, de no ser por las versiones de prensa que lo ubican en un juzgado, ante un juez y siendo acusado por uno de sus socios más cercanos, Jesús “El Rey” Zambada, hermano menor del “El Intocable”, “El innombrable” por muchos gobiernos priistas y panistas – quién sabe por qué, o usted qué sospecha -, Ismael “El Mayo” Zambada, el presunto verdadero capo del cártel sinaloense, parecería una historia novelada por la amarillista televisión latina o mexicana.

¿Realidad o ficción?

Más que criminal, que empresario de las drogas ilegales, uno de los hombres más poderosos del mundo (mil millones de dólares), clasificado y nominado por la revista Forbes, el presunto capo mayor del Cártel de Sinaloa parece un personaje heroico, de película, de novela negra, de más altos vuelos que un Pablo Escobar, la leyenda colombiana de la delincuencia organizada.

Le contó al juez “El Rey” Zambada que El Chapo” sobornaba a la PGR (Procuraduría General de la República de México) y hasta a la Interpol, ese cuerpo policiaco que se encarga de buscar y localizar a los presuntos criminales en cualquier rincón del planeta, mientras él, Jesús “El Rey” Zambada, controlaba los negocios del cártel en la ciudad de México.

¿No que no operaban los cárteles en la Ciudad de México, señor Miguel Mancera, si tan sólo “El Rey”, a confesión de parte era el encargado de la plaza y pagaba, por orden de El Chapo, 300 mil dólares mensuales en sobornos a la PGR, a la policía, a militares y hasta a la Interpol, ¿en la capital mexicana? Testimoniando en contra de la causa de su antiguo patrón, Zambada detalló los exorbitantes costos que significaban proteger el contrabando de la droga colombiana que viajaba a Estados Unidos vía México.

Zambada dijo que también pagó, aproximadamente en 2004, un soborno de 100 mil dólares a un general que identificó como general Toledano, a cargo del estado de Guerrero, a pedido de El Chapo. “Yo iba a importar cocaína de Colombia por el estado de Guerrero, platiqué de esto con El Chapo Guzmán Loera y con mi hermano Mayo, y El Chapo me dijo ‘ahí está el general Toledano, es amigo mío, vaya a verlo y dele 100 mil dólares de mi parte'”, contó el Rey.

Un pozo profundo de información sobre la presunta actividad de El Chapo como el hombre fuerte del narcotráfico mexicano, aunque aún nadie ha tocado a Ismael El Mayo Zambada, quien fue entrevistado, en su propia guarida, en la sierra de Sinaloa, por Julio Scherer García, periodista que iba a los infiernos si el diablo le ofrecía una entrevista.

El Chapo podrá ser condenado a cadena perpetua y tendrán que reforzar las rejas donde lo van a tener porque, si no lo hacen, aseguro que vuelve a escaparse. Imagino que no le tocarán sus cuentas bancarias. Ahí está su esposa que no tiene en su contra ningún cargo criminal. Seguramente que ella velará por su marido y por sus finanzas.

Lo grave del caso es que la condena al narcotraficante no resuelve nada. Podrá estar preso, pero está libre Ismael, el poderoso Ismael, el intocable Ismael. Y si no es Ismael, seguro que aparecerá otro jefe de jefes, como ha ocurrido siempre en la guerra contra las bandas de narcotraficantes en el mundo, en Colombia o México. El mismo Chapo seguirá, desde su celda, manejando el negocio. Lo curioso de todo este asunto es que los más importantes padrinos de esta actividad, criminal por prohibida, están en territorio estadounidense. Y no son tocados por la justicia.

Narcotráfico se relaciona con Colombia, con México. Pero los consumidores están en Estados Unidos. Y las agencias antinarcóticos, como la DEA, se ven involucradas en esa actividad, y el gobierno no hace nada. Pareciera que, en este negocio, todos son criminales, pero los criminales más poderosos aprehenden a los criminales mexicanos para juzgarlos y condenarlos, o usarlos como testigos protegidos dándoles importantes prebendas a fin de que sus condenas sean disminuidas, y lleven una vida de reyes en la cárcel.

Pero la actividad de narcotraficantes es un negocio, es una actividad económica que es perseguida por prohibida, o permitida por agentes de los gobiernos mexicanos y estadounidenses, gobernantes corruptos. Si la despenalizaran sería similar a vender celulares. Habrá que ver cuál será su destino en la administración nacionalista de Andrés Manuel López Obrador. Mientras, todo aparece como una novela negra, como una película de policías y ladrones, como una fantasía, en la cual, el protagonista es El Chapo-. analisisafondo@gmail.com

Compartir

Popular

Artículos relacionados
Related

Cinema Queer México 2026 celebra nueve años de visibilidad y disidencia con circuito en Michoacán y CDMX

Cinema Queer México celebrará su 9a edición del 24 de septiembre al 9 de octubre en Michoacán, CDMX y la plataforma Nuestro Cine MX.

Con inversión de 157.6 mdp, Chedraui inaugura nueva sucursal en Oaxaca

Grupo Chedraui inauguró su tienda número 12 en Oaxaca sobre la carretera federal 190, generando 445 empleos.

Mazatlán supera los 324 mil cruceristas y genera derrama de 519 mdp en lo que va de 2026

Con el arribo del crucero 87 del año, Mazatlán alcanzó la cifra de 324 mil 638 cruceristas y una derrama de 519 millones de pesos.

Impulsa Sedatu modernización y digitalización de procesos en Registros y Catastros nacionales para el combate a la corrupción

Los sistemas modernos permiten eficientar trámites, combatir de manera directa la corrupción y prevenir delitos como el despojo, las invasiones, los fraudes inmobiliarios, la falsificación de documentos, así como alteraciones o destrucción de documentos oficiales