CIUDAD DE MÉXICO.- La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha generado inquietud entre el sector empresarial mexicano este 1 de julio. Ante este escenario, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR México) hizo un llamado a que el país enfrente este proceso con unidad, estrategia y una defensa firme de los intereses nacionales, al considerar que la estabilidad del acuerdo es indispensable para millones de empresas y trabajadores de América del Norte.
El organismo destacó que la revisión del tratado no significa que el T-MEC deje de existir ni que pierda su vigencia. Recordó que el propio acuerdo establece mecanismos para garantizar su continuidad, incluso si en esta etapa no se confirma una prórroga por otros 16 años. En ese caso, el tratado continuará vigente hasta 2036 y entrará en un esquema de revisiones anuales, tal como fue previsto desde su negociación.
México bajo presión: El llamado desesperado de la CONCANACO ante el T-MEC
El presidente de CONCANACO SERVYTUR México, Octavio de la Torre, señaló que la certeza jurídica del tratado fue pactada desde su origen y no depende de una decisión política tomada en un solo momento. Explicó que el acuerdo cuenta con reglas, plazos y procedimientos diseñados para brindar estabilidad a la relación comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, sin importar los cambios de gobierno que ocurran en cualquiera de los tres países.
La Confederación también advirtió que cualquier modificación de fondo al tratado debe seguir los procedimientos legales establecidos en cada nación. Esto significa que cambios que alteren compromisos, reduzcan beneficios o modifiquen obligaciones no pueden aplicarse de manera unilateral, sino que requieren la participación de los congresos de México y Estados Unidos, además del Parlamento de Canadá.
Explicó que sí es posible discutir mejoras operativas o mecanismos para agilizar compromisos previamente acordados dentro de la Comisión de Libre Comercio del T-MEC. Sin embargo, insistió en que medidas como la imposición de aranceles donde el tratado no los contempla o acciones discriminatorias contra México deben analizarse conforme a los mecanismos legales previstos en el propio acuerdo.
Otro de los puntos planteados por el organismo empresarial es que México cuenta con herramientas para responder ante posibles incumplimientos. El tratado contempla consultas, paneles de solución de controversias y la posibilidad de suspender beneficios cuando alguna de las partes incumpla los compromisos pactados. Para CONCANACO, estos mecanismos permiten defender los intereses nacionales sin recurrir a decisiones precipitadas que puedan afectar la integración económica de la región.
Respecto a la postura del Gobierno de México, la Confederación consideró acertada la decisión de no responder con represalias comerciales inmediatas, aunque subrayó que la prudencia debe ir acompañada de una estrategia sólida de negociación. En ese sentido, expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum y al equipo negociador mexicano para conducir las conversaciones con Estados Unidos y Canadá.
CONCANACO también hizo énfasis en que la revisión del T-MEC no debe centrarse únicamente en las grandes corporaciones. Afirmó que detrás de cada operación de comercio exterior participan miles de pequeñas y medianas empresas, negocios familiares y prestadores de servicios que hacen posible el intercambio comercial entre los tres países.
El organismo recordó que sectores como comercio, servicios, turismo, transporte, logística, hospedaje, agencias aduanales, restaurantes e importadores forman parte de la cadena económica que sostiene la integración regional. Por ello, pidió que sus intereses también sean considerados durante las negociaciones.
Además, destacó que la Confederación mantiene presencia en todo el país mediante sus cámaras afiliadas, lo que le permite conocer de primera mano las necesidades de empresas que diariamente compran, venden, importan y exportan productos hacia Estados Unidos y Canadá.
CONCANACO sostuvo que la revisión del T-MEC representa una oportunidad para fortalecer la competitividad de América del Norte, siempre que el proceso se desarrolle con apego a las reglas del tratado y sin imponer medidas unilaterales que afecten a los sectores productivos.
La organización concluyó que México debe afrontar esta etapa con unidad entre gobierno, sector privado y sociedad, utilizando los mecanismos jurídicos disponibles para proteger un acuerdo comercial que respalda el empleo, los negocios familiares y el intercambio económico entre los tres países.




