¿Qué valor tendrá la cultura cuando la información sea abundante?

Fecha:

CIUDAD DE MÉXICO.- Durante años, gran parte del valor de muchos productos culturales estuvo asociado a su capacidad para transmitir conocimiento. Un libro enseñaba, un curso explicaba, un documental informaba. Pero a medida que la inteligencia artificial se convierte en una interfaz capaz de responder preguntas, resumir contenidos y ofrecer explicaciones en segundos, empieza a emerger una cuestión incómoda: si el acceso a la información se vuelve prácticamente instantáneo, ¿qué seguirá diferenciando a las obras culturales?

De acuerdo con Proyecto451, la cuestión aparece con fuerza en una reflexión reciente de Tim Ferriss, quien observa una caída significativa en las ventas de sus libros de no ficción práctica. Ferriss no atribuye el fenómeno a cambios coyunturales del mercado. Su hipótesis es que buena parte de los contenidos prescriptivos (aquellos orientados a responder preguntas concretas o brindar instrucciones) empiezan a competir con sistemas capaces de ofrecer respuestas personalizadas de forma inmediata. Si durante años el libro fue una de las mejores interfaces para acceder a determinado conocimiento, hoy esa función comienza a ser disputada por los asistentes conversacionales.

Ferriss cita además datos que refuerzan esa percepción. Durante el primer trimestre de 2026, las ventas de no ficción para adultos en Estados Unidos cayeron un 9% interanual, mientras que la categoría de autoayuda registró un descenso superior al 26%. Aunque una sola medición no permite establecer tendencias definitivas, los números alimentan una duda que empieza a resonar en distintos sectores de la industria editorial: ¿qué ocurre cuando la principal propuesta de valor de un contenido es transmitir información que una IA puede sintetizar, reorganizar y personalizar en cuestión de segundos?

Sin embargo, el artículo de Ferriss introduce un matiz importante. Aun cuando una inteligencia artificial pueda resumir un libro o extraer sus principales enseñanzas, eso no significa que pueda reemplazar la experiencia de leerlo. El autor sostiene que muchas de las transformaciones que producen determinados libros no dependen únicamente de la información que contienen, sino de la forma en que esa información está organizada, contextualizada y vinculada con historias capaces de generar identificación y cambio.

Una idea similar aparece en otro ámbito cultural aparentemente lejano: la ópera. En el festival RBO/Shift, impulsado por la directora británica Netia Jones para explorar la relación entre tecnología y artes escénicas, la inteligencia artificial no se presenta como una amenaza externa sino como una herramienta creativa más. La premisa no es defender las prácticas tradicionales frente a la innovación tecnológica, sino preguntarse qué aspectos de la experiencia artística siguen siendo irreductiblemente humanos.

En un momento en que los algoritmos pueden generar imágenes, textos, música o voces sintéticas con una calidad creciente, las artes escénicas encuentran parte de su valor precisamente en aquello que no puede descargarse, resumirse ni automatizarse: la presencia física, la experiencia compartida, la emoción de un acontecimiento que sucede una única vez frente a una audiencia determinada. La tecnología puede ampliar las posibilidades creativas, pero no elimina la necesidad de esos espacios de encuentro.

Para la industria editorial, ambos casos sugieren una reflexión que trasciende el debate tecnológico. Tal vez la cuestión no sea cómo proteger los contenidos frente a la inteligencia artificial, sino qué aspectos de la experiencia lectora resultan más difíciles de sustituir. Si la información se vuelve abundante y accesible, el valor diferencial podría desplazarse hacia otros elementos: la voz autoral, la construcción narrativa, la capacidad de ofrecer contexto, la creación de comunidad o la posibilidad de acompañar procesos de transformación personal más profundos.
AM.MX/fm

Compartir

Popular

Artículos relacionados
Related

Yalitza Aparicio muestra la radical transformación de su cuerpo y se llena de halagos por su abdomen marcado

La publicación acumuló miles de “me gusta” y comentarios donde era elogiada, pues muchos usuarios destacaron su disciplina, confianza y el cambio que ha mostrado en los últimos años.

Filmelier+ celebra la diversidad con un ciclo especial de películas LGBTIQ+

Hitos en el cine queer contemporáneo se dan cita en la programación del canal de streaming para visibilizar las distintas realidades de la comunidad

Emprender también es resistir: ¿apoyar negocios LGBT+ también es activismo?

De acuerdo con la Asociación de Emprendedores de México (ASEM) y la plataforma Colmena 41[i], en nuestro país cerca del 7 por ciento de las personas emprendedoras pertenecen a la comunidad LGBT+.

Cinema Tepito presenta el volumen 2 del Ciclo de Cine LGBT+

Funciones gratuitas de cine mexicano sobre diversidad sexual y de género en el barrio bravo de Tepito.