CIUDAD DE MÉXICO.- Comprar en línea ya forma parte de la rutina cotidiana de millones de mexicanos. Desde ropa y electrónicos hasta comida, viajes o servicios, cada vez más transacciones se realizan desde el celular y en cuestión de segundos. Sin embargo, detrás del crecimiento del comercio electrónico y los pagos inmediatos también avanza otro fenómeno: la sofisticación del fraude digital.
A unos días de que comience el Hot Sale y en el marco del Día Mundial de Internet (17 de mayo), especialistas advierten que los ciberdelincuentes están aprovechando la rapidez de las transferencias digitales y la urgencia de compra para desarrollar esquemas de fraude más difíciles de detectar y frenar.
De acuerdo con la firma Unico México, temporadas masivas de comercio electrónico como Hot Sale y Buen Fin atraen entre 35% y 55% más actores maliciosos en comparación con semanas normales, mientras que los ataques llegan a superar los mil intentos por minuto.
El crecimiento del comercio electrónico y los pagos digitales en México ha sido acelerado, pero la confianza digital no avanza al mismo ritmo. Según datos del estudio de Up Sí Vale, el 54% de los consumidores mexicanos todavía prefiere realizar pagos presenciales debido a la desconfianza hacia las operaciones digitales y el temor a ser víctima de fraude.
Para Sistema de Transferencias y Pagos (STP), el desafío ya no consiste únicamente en digitalizar pagos, sino en fortalecer la confianza alrededor de ellos. “La digitalización financiera avanza más rápido que la educación en ciberseguridad. Hoy el reto no es convencer a las personas de usar pagos digitales; el reto es que puedan hacerlo con confianza y de manera accesible”, explicó Romeo Sánchez, Director de Seguridad de la Información CISO, (Chief Information Security Officer).
Actualmente, el ecosistema de pagos inmediatos permite realizar operaciones en segundos, disponibles 24/7 y desde cualquier dispositivo conectado. Esa velocidad ha transformado la experiencia de usuarios y empresas, pero también redujo el tiempo de reacción ante un fraude.
En los últimos meses, autoridades y especialistas han alertado sobre un incremento en modalidades como sitios falsos de e-commerce, mensajes fraudulentos, robo de identidad de bancos y tiendas, así como fraudes mediante códigos QR alterados y falsas transferencias SPEI que buscan dirigir a los usuarios hacia páginas fraudulentas para obtener credenciales bancarias.
Por ejemplo, la Policía Cibernética alertó el año pasado durante Hot Sale sobre un incremento significativo en los intentos de estafa digital, especialmente a través de sitios falsos, mensajes fraudulentos y suplantación de identidad de tiendas y bancos, aspecto con el que coincidió la firma Silikn, que detalló un incremento de hasta 80% en esos intentos de fraudes, donde los comercios y los consumidores estarían expuestos a un aproximado de mil 80 intentos de fraude por minuto.
Según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el 71% de los 8,1 millones de fraudes financieros que se denunciaron en México se cometieron en el ámbito digital.
Especialistas advierten además que el fraude actual ya no depende únicamente de vulnerar sistemas tecnológicos, sino de manipular el comportamiento de las personas mediante mensajes urgentes, promociones falsas o páginas web que aparentan ser legítimas.
“Los fraudes actuales explotan más la confianza y la urgencia que la tecnología. Un mensaje falso, un QR alterado o una página clonada pueden ser suficientes para comprometer una transacción”, agregó Romeo Sánchez. “A ello se suma un fenómeno cada vez más frecuente: la fatiga de seguridad. El aumento en el número de operaciones digitales cotidianas ha provocado que muchos usuarios bajen la guardia frente a enlaces, permisos o solicitudes sospechosas debido a la normalización del uso constante de plataformas digitales”.
Según cifras del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia, el 83% de los fraudes digitales reportados en México terminan consumándose, lo que refleja el nivel de sofisticación y efectividad que han alcanzado estos esquemas.
En este contexto, el especialista en el tema de parte de STP, Romeo Sánchez recomienda verificar URLs antes de ingresar datos bancarios, evitar enlaces enviados por mensajes o redes sociales, revisar visualmente códigos QR antes de escanearlos, activar autenticación multifactor y utilizar plataformas reguladas y conectadas directamente a infraestructuras financieras oficiales.
Para STP, el futuro de los pagos digitales dependerá no solo de la rapidez de las transferencias, sino de la capacidad del ecosistema financiero para construir confianza sostenible entre usuarios, empresas y plataformas. “Mientras más invisible y rápida se vuelve la experiencia de pago, más importante se vuelve la seguridad. El futuro de los pagos digitales no depende únicamente de innovar, sino de proteger la confianza de quienes los usan todos los días”, concluyó Sánchez.
AM.MX/fm
