CIUDAD DE MÉXICO.- Con el paso del tiempo, los cambios físicos, psicológicos y sociales se vuelven más evidentes, especialmente en la vejez, una etapa que implica necesidades específicas, de acuerdo con información del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) de México.
Lejos de limitarse a transformaciones biológicas, el envejecimiento involucra una adaptación progresiva a nuevos roles sociales, transiciones vitales y ajustes en el desarrollo psicológico.
Así lo señala el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, que subraya que este proceso también está marcado por cambios en la forma en que las personas se relacionan con su entorno y consigo mismas.
En el plano internacional, la Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsa la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030), una iniciativa global que convoca a gobiernos, organismos internacionales, profesionales de la salud y medios de comunicación a coordinar esfuerzos para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, así como la de sus familias y comunidades.
En este contexto de creciente interés por la salud en la vejez, la ciencia ha puesto especial atención en el envejecimiento del cerebro. Investigadores del Biobanco del Reino Unido analizaron información de más de 10 mil personas con el objetivo de identificar proteínas vinculadas al deterioro cerebral asociado a la edad.
El estudio permitió centrar la atención en la proteína Brevican (BCAN), presente en el sistema nervioso central, cuya concentración aumenta de forma significativa en etapas específicas de la vida. Los científicos detectaron picos relevantes en personas de 60, 70 y 80 años, lo que sugiere que el envejecimiento cerebral se acelera de manera particular en esos momentos.
A partir de estos hallazgos, la investigación concluyó que el proceso de envejecimiento del cerebro no es lineal, sino que presenta periodos de mayor intensidad. Esta información resulta clave para comprender mejor cómo se desarrollan enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad.
Los especialistas señalan que estos avances abren nuevas líneas de investigación orientadas a diseñar estrategias terapéuticas y preventivas que permitan reducir el riesgo de padecimientos como el Alzheimer, una de las principales enfermedades cerebrales degenerativas asociadas al envejecimiento.
El descubrimiento en torno a la proteína Brevican representa un paso relevante en el estudio de la salud cerebral y del envejecimiento saludable, al ofrecer una base científica para futuros trabajos que busquen retrasar el deterioro cognitivo y mejorar la calidad de vida en la vejez.
AM.MX/fm
