CIUDAD DE MÉXICO.- Tras semanas de incertidumbre, los New York Giants han dado el golpe más mediático al confirmar a John Harbaugh como su nuevo entrenador en jefe. El veterano estratega, legendario por su exitosa etapa de 18 años con los Baltimore Ravens, llega a la organización neoyorquina con un contrato por cinco temporadas.
La apuesta de la familia Mara no es menor. Diversos reportes indican que el acuerdo ronda los 100 millones de dólares, lo que convierte a Harbaugh en uno de los entrenadores mejor pagados de toda la NFL. Esta inversión refleja la urgencia de una franquicia que ha acumulado apenas siete victorias en sus últimas dos campañas y que busca desesperadamente recuperar la estabilidad y el carácter ganador que los caracterizó en el pasado.
Un cambio de jerarquía y cultura
Una de las claves para que Harbaugh aceptara el reto de los Giants fue la estructura de mando. A diferencia de otros procesos, John reportará directamente a los propietarios del equipo en lugar de al gerente general, Joe Schoen. De esta forma, John obtiene un poder significativo en las decisiones de personal y la construcción de la plantilla.
“Quería este trabajo. Conozco los desafíos, entiendo las expectativas. Sé que los aficionados están ansiosos por el invierno. Estamos aquí con una misión: Convertirnos. Ganarnos el derecho a ser llamados campeones del mundo en Nueva York” aseguró Harbaugh en sus primeras palabras como entrenador.
El reto de Jaxson Dart y el futuro
Harbaugh hereda un equipo con piezas jóvenes e interesantes, destacando al mariscal de campo Jaxson Dart y al receptor Malik Nabers. Su misión inmediata será instaurar una nueva cultura de trabajo, la misma que le permitió ganar el Super Bowl XLVII y acumular 180 victorias en temporada regular con Baltimore.
Con la selección número cinco del próximo Draft en sus manos y la experiencia de un “Hall of Famer” en la banda, los aficionados de los Giants vuelven a soñar con ser contendientes.
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AM.Mx/kmj
