Las encuestas, la otra competencia

Fecha:

Federico Berrueto
Las intenciones de voto divulgada por las encuestas inducen la idea de que la elección será día de campo para Morena y para su candidata presidencial. La respuesta de no pocos escépticos u opositores es poner en duda la veracidad de la información a pesar de que la abrumadora mayoría de los estudios presenta resultados semejantes. Una encuesta convencional presentará cifras de intención de voto que dan una clara ventaja de Morena como partido y de Claudia Sheinbaum como candidata presidencial.
Cabe destacar que esto no es nuevo en el escenario electoral. En los tiempos del dominio del PRI se sabía que era normal una sobreestimación en las encuestas para el partido gobernante. Habrá de recordarse que en la elección de 2012 muchos de los encuestadores, los mismos que ahora publican ventaja de Morena, presentaban resultados ampliamente favorecedores al candidato Peña Nieto, de 15 a 20 puntos. El fiasco sucedió también en las encuestas de salida a grado tal que el coordinador de campaña, Luis Videgaray a las 8 de la noche en Milenio Tv anticipó que el PRI obtendría mayoría absoluta en el Congreso. La diferencia fue considerablemente menor, el coordinador fue mal informado por seis casas encuestadoras que ratificaban la ficticia ventaja; sólo una casa fue precisa en el resultado.
El problema con las encuestas de intención de voto es que no siempre fallan, pero errores como los de 2012, 2016 o 2021 serían suficientes para tomarlas con mucha reserva. Recientemente la mayoría de las encuestas no acertaron en calcular las cifras de la elección en el Estado de México.
El INE desde hace mucho tiempo ha convocado a la comunidad de encuestadores a debatir el tema. El problema es que privilegia en su convocatoria a los mismos, los que regularmente les da por minimizar el problema o quienes modifican los resultados en sus páginas una vez que concluye la elección. Se escamotea el problema porque los acusados son los jueces.
La realidad es que, con o sin razón, la industria sufre el descrédito sobre su imparcialidad. Sin embargo, el problema es más serio, más que parciales hay una resistencia a reconocer una nueva realidad que vuelve disfuncional la manera como se realizan encuestas. Telefónicas, presenciales o digitales plantean distintos retos y su potencial se ve desmentido por resultados que con frecuencia ponen en entredicho su rigor predictivo.
Existen dos temas que impactan la confiabilidad de las respuestas de los encuestados, por una parte, la creciente inseguridad que se traduce en desconfianza; son muchos quienes rechazan ser encuestados y también hay dificultades en la encuesta domiciliaria para cumplir con la muestra porque cada vez son mayores los hogares a los que no se puede acceder. A la encuesta telefónica la ha complicado la extorsión y la que se levanta con telefonía móvil pierde rigor de muestra porque no hay certeza del domicilio del respondiente. Un problema adicional es que la encuesta aborda a la totalidad de la población y no quienes realmente van a votar.
Las encuestas electorales tienen un uso evidentemente predictivo. Sus lectores pretenden acceder a las pistas del resultado de la elección. Resulta ocioso la afirmación de que las cifras que se presentan sólo refieren al momento del levantamiento y no de lo que habrá de acontecer. Una encuesta de intenciones de voto pública es, se quiera o no, un pronóstico.
Una manera de tener una mejor idea del votante es recurrir al humor social. Con ello se puede tener un acercamiento al voto opositor que no se expresa con claridad en las respuestas a reactivos convencionales. Este tipo de ejercicios muestran mayor poder predictivo, especialmente en condiciones de polarización. El descontento o la ansiedad normalmente su curso es el voto opositor y no siempre se manifiesta en los reactivos de intención de voto.
Otra manera de lograr una mayor aproximación al posible resultado es inferir la intención de voto a partir de la consistencia en las respuestas sobre una diversidad de reactivos a manera de identificar votantes definidos o duros, imprecisos o blandos y los cambiantes, llamados switchers.
La realidad es que las elecciones próximas no sólo será para ratificar o relevar en el poder a un proyecto político, también a la industria demoscópica y las casas que desde hace tiempo han dominado el mercado a pesar de sus recurrentes desaciertos.

Compartir

Popular

Artículos relacionados
Related

Gobierno del Edomex presenta avances para combatir el gusano barrenador ante autoridades federales

Brigadas atienden reportes y protegen la producción pecuaria. Durante enero se atendieron 75 casos sospechosos de gusano barremador.

México y Portugal firman protocolo para tener lazo marítimo

El protocolo vincula a los puertos de Sines y Coatzacoalcos como puertos hermanos y extiende su alcance al Puerto de Salina Cruz.

Altagracia Gómez llama a empresarios y funcionarios a acelerar proyectos de inversión

En el marco de la Reunión Nacional de Promoción de Inversiones, el enlace del gobierno de México con los empresarios destacó que 2026, es un año que reta a seguir aprendiendo, “adaptarnos a nuevas reglas y a tecnologías cambiantes, a desarrollar competencias nuevas y sobre todo a trabajar juntos. Necesitamos de sus manos, sus mentes, sus empresas, su visión y lo mejor de su corazón para que este gran proyecto llegue lejos y llegue a todos”.

MUBI confirma estreno exclusivo en México de Valor Sentimental, la nueva película de Joachim Trier

MUBI confirma el estreno exclusivo en México de Valor Sentimental el 13 de febrero de 2026. La nueva película de Joachim Trier llega tras un exitoso paso por festivales, con amplio reconocimiento crítico, nominaciones al Oscar y premios europeos destacados.