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pastor014CIUDAD DE MÉXICO, 31 de marzo (Al Momento Noticias).- Personas del mundo, como bien es sabido los mexicanos somos expertos en la dieta de la “T”, pero de entre todos los manjares del mundo: tlacoyo, torta, tamal, no hay nada más hermoso que unos buenos tacos.

Los hay de carne al pastor, de suadero, los preciosos campechanos; los hay de bistec con queso, de carnitas, de barbacoa, también los hay de canasta; en fin, los mexicanos hemos inventado miles de posibilidades para crear un taco.

Desde tiempos inmemoriales nuestro pueblo ya gozaba de este platillo. Imagínense que Hernán Cortés y Bernal Díaz del Castillo fueron los primeros extranjeros invitados a degustar de una taquiza.

Un taco común y corriente o sea riquísimo, está formado por la divina trinidad: tortilla, relleno y salsita.

Las tortillas

Tomas una tortilla, le pones el relleno que se te antoje y la enrollas. ¡Listo! Ya tienes un taco.

Desde tiempos prehispánicos, las mexicanas se dieron cuenta de que la tortilla podía contener cualquier tipo de relleno y de esta manera la comida se podía poner para llevar.

La tortilla era la base fundamental en la alimentación de los aztecas; de tal manera que para los mexicanos, el taco es cuestión de cultura. Según  Déborah Holtz, editora de “La Tacopedia, enciclopedia del taco”, en México el sinónimo de comer es “vamos a echarnos un taco”.

De hecho existe un verbo que surge de esta costumbre: taquear, que puede traducirse en comer poco –o mucho, según el apetito- de varios guisos distintos.

 

El relleno

Sin duda el favorito de todos los tiempos son los tacos al pastor. Esos exquisitos tacos nacieron en la ciudad de Puebla, y son el resultado de adaptar el Shawarma árabe, introducido a México por los inmigrantes libaneses durante la década de 1960.

Los famosísimos trompos de carne al pastor, que sin duda son una verdadera obre de arte, se preparan primero marinando muchísimas rebanas finas de carne de cerdo o de res en un condimento de achiote, vinagre, especias y chiles. Todas estas láminas de carne marinada se insertan apiladas en una varilla de hierro.

Dichos trompos se colocan frente a una pequeña pared de fuego. El trompo gira lentamente y, mientras la carne se cose, desprende ese delicioso aroma al que ninguno de nosotros se puede resistir.

Sin embargo, todo cabe en una tortilla sabiéndolo acomodar; así que el límite para crear tacos es nuestra imaginación.

La salsita

Todo taco que se respete debe ir acompañado de una buena salsa.

La salsa es simple y sencillamente el alma del taco y cada taquería cuenta con su receta ultra secreta y súper especial.

Los ingredientes tradicionales son: chiles, jitomate, tomates, cebolla, cilantro.

El gran dilema que todo comensal debe enfrentar es decidir en menos de cinco segundos con qué salsa quiere sus tacos: ¿verde o roja?

Muchachos y muchachas, estarán de acuerdo conmigo que hoy es un gran día: ¡ya tenemos el pretexto perfecto para irnos a echar unos exquisitos tacos con todo! Y si tenemos un poco de suerte es posible que el taquero nos sorprenda con un pilón.

¡Vamos a echarnos unos tacos!

AMN.MX/tvr/

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