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LONDRES, 5 de noviembre (Al Momento Noticias).- Por raro que pudiera sonar una lombriz solitaria (Hymenolepis nana) infectó a un hombre colombiano depositando dentro de su cuerpo células malignas que, como el cáncer agresivo, crecieron y se extendieron a tejido sano hasta causarle la muerte, así lo revelo un informe médico.

El extraño caso fue reportado por investigadores en un artículo publicado en la revista New England Journal of Medicine, en el cual se detalla que el paciente murió con tumores cancerosos que crecieron en sus órganos por infección del gusano parásito.

Peter Olson, un parasitólogo de desarrollo en el Museo de Historia Natural de Londres, puntualizó que “tenemos una situación en la que un organismo extraño está desarrollándose como un tumor en lugar de crecer como un organismo”.

Las aparentes células cancerosas fueron examinadas por primera vez en 2013 por investigadores de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) en Atlanta, Georgia.

Las células venían de un hombre colombiano de 41 años de edad portador del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), que había estado enfermo durante meses cuando buscó atención médica en su país en enero de 2013.

Los medidos se encontraron con un sistema inmunológico comprometido, ya que se había infectado por la tenía enana (Hymenolepis nana) y tenía pequeños crecimiento tumorales en los pulmones, hígado y los ganglios linfáticos.

Muestras de tejido fueron enviadas a los CDC, donde especialistas descubrieron bajo el microscopio pequeñas células de forma irregular que, como un cáncer, parecían estar invadiendo el tejido sano cercano pero resultaron negativas para las proteínas humanas.

Lo anterior representó un enigma porque si bien los especialistas estadounidenses sabían de la infección provocada por la solitaria en el paciente, las células invasoras no parecían encajar en un complejo organismo multicelular como el de la tenia.

Desafortunadamente, en mayo de 2013, el paciente experimentó insuficiencia renal lo que le provocó la muerte.

Un equipo dirigido por el patólogo Atis Muehlenbachs de CDC examinó el ADN de las células invasoras y determinó que pertenecían a una solitaria, más tarde la secuenciación de su genoma mostró mutaciones particulares que, en las células humanas, están asociadas con tumores.

Los tumores derivados de la tenia son extremadamente raros, afirma Olson, quien ha documentado un puñado de casos similares en pacientes cuyos sistemas inmunológicos estaban comprometidos.

El investigador, autor principal del informe, estima que las células tumorales son larvas de tenia que atravesaron desde el estómago hacia los ganglios linfáticos de personas inmunocomprometidas, ya que un sistema de defensa saludable detendría esta invasión.

Las larvas están llenas de células madre regenerativas, así que en vez de convertirse en una tenia adulta, ellas proliferan.

“Esas células madre que normalmente dan crecimiento a un gusano segmentado no lo hacen porque están en el lugar equivocado y tienen señales ambientales equivocadas”, precisa Olson.

La tenia enana es única entre miles de especies conocidas que puede desarrollarse plena en el intestino de su huésped mamífero. Sus huevos son expulsados por su anfitrión y luego maduran en un invertebrado, antes de ser transmitido de nuevo a un huésped vertebrado.

AMN.MX/fh

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