Una breve historia de El Macho Prieto, sicario temido, pero también idolatrado

17916

Por Olivier Acuña / Especial para Al Momento Noticias

De las escasas fotos que se pueden encontrar de Gonzalo Inzunza Inzunza
De las escasas fotos que se pueden encontrar de Gonzalo Inzunza Inzunza

CULIACÁN, 21 de diciembre (Al Momento Noticias).- La noticia del recientemente abatido sicario Gonzalo Inzunza Inzunza, alias El Macho Prieto, quien tenía domicilio conocido en la colonia Los Pinos de Culiacán, dio la vuelta al mundo.

En esta capital, todo mundo sabía dónde vivía, para quién trabajaba y todo mundo lo conocía y constantemente se paseaba por las calles de la zona sin ningún temor, más bien infundiéndolo.

En toda esa zona y colonias aledañas, el temido sicario, narcotraficante y jefe del crimen organizado tenía “halcones” y controlaba un multimillonario negocio de robo en complicidad con altos funcionarios de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

Él controlaba la venta de drogas y el robo de autos y casa habitación de forma muy organizado y en concierto con autoridades corruptas de los diferentes niveles policiales del estado de Sinaloa.

El Macho Prieto circulaba en caravana de autos como Suburbans y siempre andaba con su chaleco antibalas y placas policiales. Además, él y su gente siempre estaban armados con rifles de alto poder y lanza granadas.

“Él envenenaba a la plebada y a la plebada le encantaba la chingadera. Lo idolatraban muchos y muchos otros le temían. El que no hablaba bien de él, mejor ni hablaba”, dijo Francisco Hernández alias “El Plata”.

“Yo y muchos plebes robábamos carros para él y a cambio nos daba una feriecita y droga. Nos empezó a dar cristal y hielo, porque todo mundo sabe que es más adictivo y más barato”, agregó El Plata.

“Yo estoy feliz que lo mataron, porque el mató a mi hermano porque se negó un día a robar un carro porque adentro venía una doña con su hijo”, dijo El Plata. “A otro hermano mío lo mató porque le dijo que lo denunciaría”.

Estas historias pueden sonar surreales, pero no lo son. Dénse una vuelta por las colonias Industrial Bravo, Guadalupe, Vallado, Los Pinos y hasta partes de Cañadas, y verán que todo mundo habla hoy de Inzunza Inzunza, quien fuera abatido antier cerca de Puerto Peñasco.

Escena del lugar donde fue acribillado desde un helicóptero
Escena del lugar donde fue acribillado desde un helicóptero

Hasta su muerte es realmente una historia de película, ya que murió como todo mundo esperaría que muriera: en un enfrentamiento a balazos. Se enfrentó ferozmente a marinos que tenían un retén y no fue hasta que llegó un helicóptero de la Policía Federal que pudieron terminar con él y cuatro de sus escoltas.

“No podría haber sido de otra forma, porque él era un matón muy temido y por eso cuando murió Gonzalo ‘El Chalo’ Araujo, él tomó su lugar como jefe de seguridad de Ismael ‘El Mayo’ Zambada”, dijo Andrés “El Virolo” Armenta.

El Chalo Araujo era un sicario casi legendario de Sinaloa, quien tenía influencia en todas las corporaciones policiales del estado y que incluso en sus inicios fue Policía Judicial.

Todas las policías de Sinaloa protegían a El Chalo y todo mundo le temía. Al igual que El Macho Prieto, El Chalo circulaba por las calles fuertemente armado sin temor nunca a ser detenido.

El Chalo murió en octubre de 2006 y trascendieron varias versiones, de las cuales ninguna era cierta. El Noroeste de Culiacán publicó en aquél entonces que estaba rodeado por ministeriales del Estado y decidió suicidarse. Otra versión es que la Policía Ministerial lo mató, pero inventaron el suicidio para evitar represalias del cártel de Sinaloa.

Pero la verdad es que El Chalo cometió el error de asesinar a un compadre de El Mayo Zambada, quien también tiene fama de implacable y lo cierto es que nadie asesina a nadie sin la autorización de los grandes jefes.

Entonces se le dio la opción a El Chalo de ser ejecutado o porque era muy respetado, de quitarse la vida él mismo.

Es una opción que no se le da a cualquier pistolero, pero por tratarse de El Chalo, así fue y él así decidió tomarse la vida en sus propias manos.

De allí se creía que Victoriano “El Chano” Araujo tomaría el lugar de su hermano, pero eso fue descartado porque él no estaba contento que después de haber dado tanto servicio al cártel le obligaran a terminar su vida así.

El Chano Araujo, por cierto, también ya era una leyenda y, por lo tanto, también un sicario muy temido, pero El Mayo también se encargó de él al conseguir primero que fuera encarcelado y dentro de la peni de Culiacán, asesinado en contubernio con las autoridades.

Por lo tanto, el puesto de jefe de seguridad de El Mayo recayó en El Macho Prieto y con eso vienen enormes beneficios como son plazas importantes del narcotráfico, como fueron Mexicali y todo Sonora, además de todo lo que ya controlaba Inzunza Inzunza en Culiacán.

Pero como dice el viejo refrán “el que a plomo mata a plomo muere, a El Macho Prieto le llegó su hora y el rumor en su colonia entre la plebada que aún muerto lo idolatra es que lo traicionó un tal “Checo” o “Yeyo”, quien lo vendió a las autoridades, pero en realidad, esas cosas no se hacen si la anuencia de los grandes jefes.

AMN.MX/oab

Comentarios

comentarios